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31/12/10

Russ Meyer, el descaro del cine "B" (Parte 3)

Meyer se explayo a conciencia en este filmLas tres películas mencionadas al final de la anterior editorial conforman la trilogía de la vida, en ella Russ demuestra un interés creciente por la comedia de costumbres unido a una cada vez más acentuada estética cercana a los cómics. Los Films están rodados en vivos colores, el erotismo campa a sus anchas y los personajes se mueven en las constantes ya conocidas y recurrentes en el cine del realizador. A finales de los 60 sus películas funcionan muy bien económicamente, paralelamente la aparición de las primeras películas porno provoca una autentica controversia en los circuitos profesionales, ya que los limites a respetar o superar cada vez son más difusos. Russ, ni corto ni perezoso, se descuelga con Vixen (1969), rodada en California en seis semanas con la inestimable ayuda de la actriz Erica Gavin. La película pronto se convierte en un fenómeno de masas. Descaradamente sexual el film muestra sin tapujos diferentes escenas más o menos explicitas y sin quererlo la película se convierte en la primera muestra de cine softcore tal como lo entendemos actualmente. Los platos servidos son provocadores: adulterio, temática interracial, comunismo, intercambio de parejas o lesbianismo son puestos en escena con la precisión de un cirujano, se nota que Meyer se los esta pasando en grande y consigue que la película respire por si misma y tenga vida propia. El éxito de taquilla fue abrumador y a los pocos meses ya llevaba recaudados la increíble cantidad de siete millones de dólares, por supuesto este éxito no pasa desapercibido para los organismos oficiales y el director se ve envuelto en una gran cantidad de juicios, llegando incluso a la corte suprema, una batalla legal que duraría bastante tiempo pero que no desanimaría a nuestro amigo, pues en poco tiempo ya esta preparando su nueva película Cherry, Harry & Raquel (1969).
Este film es otra comedia que gira entorno al intercambio de parejas, rodada en pleno desierto el film acusa, a momentos, un ritmo discontinuo que puede llegar a desorientar, pero tiene en el actor Charles Napier un motor que favorece el desarrollo de la misma. Napier da vida a un policía corrupto y corruptor, autentico instigador de todos los acontecimientos que se narran en la película, bien secundado por Linda Ashton y Larissa Ely, el actor consigue una actuación soberbia e inolvidable. Este film quizás sea una obra menor en la carrera de Meyer, pero puedo jurar que es una película divertida y digna de verse.
Paralelamente el presidente de la 20th Century-Fox asiste a la proyección de Vixen, al salir del cine solo lleva una idea en su mente, contratar a Meyer para revitalizar y rejuvenecer a la compañía, que en los últimos tiempos había sufrido varios desastres en taquilla. El contrato firmado unía a ambas partes para un total de cuatro películas, la primera de ellas Beyond the Valley of the Dolls (1970) tiene un presupuesto que sobrepasa el millón y medio de dólares, imaginaos la cara de Meyer, acostumbrado a presupuestos ridículos, ante semejante montaña de dinero, seguro que alucinó durante meses. El rodaje duro seis meses (finalizo en junio de 1970), la película es impresionante, un viaje surrealista en los que nada es lo que parece, todo parece posible y las situaciones imposibles se suceden sin descanso. El público acude en masa al estreno y, a pesar de su clasificación X, el film se convierte en un éxito total, los estudios Fox lo celebran con reservas ya que algunos de sus ejecutivos no parece que estén muy de acuerdo con los particulares gustos del realizador.
Su siguiente película es The Seven Minutes (1971), el tema central del proyecto es la censura y por primera vez en su carrera Russ trabaja con actores serie A como John Carradine y Ivonne De Carlo. Yo no he tenido acceso a esta película, pero los que la han visto dicen que sin ningún tipo de dudas es la peor de toda su carrera, opinión secundada por el público en general, ya que en su estreno fue un mega-fracaso (el único en toda la carrera de Meyer), fracaso que los directivos de la Fox no tardaron en usar como excusa para despedirlo fulminantemente.
una mezcla explosiva de diferentes géneros cinematográficos
En 1972 Meyer funda su propia productora y se embarca en un proyecto titulado Blacksnake!, según el propio Russ, en una carta dirigida a la revista Playboy, la intención al rodar Blacksnake! (1973) es hacer una mezcla explosiva entre las pelis de James Bond, El Capitán Blood y Faster Pussycat Kill! Kill!. El rodaje se realiza en las islas Barbados en co-producción con una empresa Inglesa, la trama transcurre en una plantación de caña de azúcar propiedad de una bella y cruel mujer, la explotación es llevada con mano de hierro por un brutal capataz que no duda en torturar a los esclavos que allí trabajan, la película avanza hasta alcanzar un final apoteósico y sangriento.  La película es cuanto menos extraña en la filmografía de Meyer, pudiendo inscribirse en el subgénero del blaxploitation (películas realizadas y orientadas a un público de raza negra). Siguiendo las coordenadas habituales del director, violencia, erotismo, colores agresivos se dan la mano en esta digna serie B, que sin embargo no recibio buenas criticas y no tuvo demasiado éxito comercial.
Supervixens, un espectaculo de ritmo infernal
Intentando recuperar el favor del público realiza el film Supervixens (1975), un súper espectáculo de ritmo infernal increíblemente divertido, compuesto por varios sketches cuyo nexo de unión es un mismo personaje perpetuamente en fuga (claro honenaje a los cartoons que tanto le gustan) la película recupera el tono satírico y anárquico de sus primeras obras. Como no podía ser de otra manera las mujeres que revolotean por el film son espectaculares, Shari Eubank, Uschi Digard, Deborah Maguire o Haji se muestran en todo su esplendor y Charles Napier se lo pasa de puta madre haciendo de "hijodeputa" rematado. Estrenada en agosto de 1975 la película recibe muy buenas criticas y vuelve a facturar la cifra de siete millones de dólares en un año de exhibición, Meyer ha vuelto a lo grande y para celebrarlo inicia el rodaje de Up! (1976).
un título imprescindible dentro de la carrera de Russ Meyer
 Up!, también conocida como Megavixens, es una variante más insana de los parámetros habituales del director, introduciendo en la misma un amplio muestrario de perversiones sexuales, la cinta incluye escenas de sadomasoquismo, sodomía, incesto, violaciones y lesbianismo mezcladas con algunas pinceladas de Gore malsano que adornan la última parte del film, Meyer desata toda su genialidad (recursos vulgares dirán otros) para sacudir la conciencia del espectador. Up! es una película difícil pero imprescindible para entender el mundo Meyer.
Poco después recibiría una oferta desde Inglaterra, dirigir una película protagonizada por los Sex Pistols y titulada Who Killed Bambi?, el encuentro entre dos mundos tan diferentes seguro que hubiera incendiado plateas por todo el planeta tierra, pero desencuentros con el presupuesto y diferencias de criterio dan al traste con el proyecto, lastima. Años después Julian Temple realiza el proyecto re-titulado The Great Rock & Roll Swindle, una pequeña muestra de lo que pudo haber sido esa obra en su idea original.
el exceso en su más ampla definiciónPara reponerse del disgusto inicia el rodaje de Beneath the Valley of the Ultravixens (1979), la película es el exceso en su más amplia definición, o por lo menos es lo que intentaba el bueno de Russ. Todas las características habituales del cine de Meyer se dan la mano en ella, pero los tiempos han cambiado y el éxito se muestra esquivo.
A partir de ese momento nuestro protagonista se dedica a dirigir con mano de hierro las ediciones en video de sus películas, a recibir homenajes y a pensar en diferentes proyectos que nunca verían la luz. Su última película fue Pandora Peaks (2001), no he tenido el gusto de verla todavía, por lo que, si se me permite, pasare de puntillas por ella.
El 18 de Septiembre del 2004 Russ Meyer fallecía en Hollywood Hills (California), con el también desparecía una forma única de ver y entender el mundo del cine y por extensión la vida misma. Pocos directores han dado tanto con tan poco.
En España gran parte de sus películas han sido editadas por Manga Films y son de fácil acceso actualmente, también me gustaría recomendar el libro editado por Midons en el año 1995 titulado Meyerama, escrito por Pedro Calleja y lectura necesaria para entender en toda su profundidad el universo Meyer.
Por mí parte voy a visionar por enésima vez Faster Pussycat, no se me ocurre mejor manera de pasar esta tarde solitaria.
Enlaces de intéres:
página oficial de Russ Meyer
Wikipedia
Enlaces a los otros artículos:
Parte 1        Parte 2
Un saludo.



30/12/10

Puerta al infierno / Knocking on death’s door (1999)

Tan avispado como siempre, Roger Corman, produjo en el año 1999 esta película con el trasfondo de casa encantada y la esperanza de pillar parte del pastel económico que este sub-genero, en plena explosión de remakes en esos momentos, estaba generando.
La sinopsis del film es bastante sencilla: Brad y Danielle Gallagher (dos recién casados,  ambos especialistas en sucesos paranormales) reciben el encargo del profesor Ballard (John Doe), de adquirir y estudiar una antigua mansión que históricamente ha sido fuente de actividades paranormales. Una vez en el lugar, las manifestaciones no tardan en hacer acto de presencia. Poco a poco descubren, con la ayuda del medico del pueblo (David Carradine), que el fantasma de un niño autista puede ser el causante del problema sin darse cuenta que el verdadero enemigo esta más cerca de lo que creen.  
Como podéis ver Puerta al Infierno tiene todas las características de una serie B de bajo presupuesto que, a simple vista, no ofrece nada nuevo al espectador, así las referencias a anteriores películas de misma temática  es continua, la línea argumental no se separa de los parámetros ya marcados (prologo, acontecimientos extraños y clímax final con sorpresa incluida) y los mecanismos para provocar tensión son, también, los usuales. Para colmo de males el film contiene bastantes fallos en la narración secuencial de los acontecimientos y provoca no pocas dudas al espectador, que en ciertos momentos puede verse un poco perdido.
A pesar de lo anteriormente expuesto, el film no se convierte en un mero ejercicio de rutinaria explotación sin más, poco a poco la historia contada logra interesar al aficionado (tengo que reconocer que se tiene que estar un poco predispuesto) y marca algunas líneas de guión y dirección ciertamente interesantes. De esta manera nos encontramos con una dirección, a cargo de Mitch Marcus, muy clásica, de ritmo lento y pausado, siempre buscando crear la tensión necesaria en base al devenir de los acontecimientos y haciendo especial hincapié en la forzada relación entre los dos protagonistas, relación que, salpicada por un adulterio cometido por la protagonista con el jefe y mentor de ambos, provoca no pocas desavenencias y que parece ser la fuente de los sucesos paranormales que están viviendo. Las escenas de los ataques y apariciones del espíritu o fantasma están, en su gran mayoría, bien resueltas (a pesar del poco presupuesto) y en algún momento del film consiguen inquietar al espectador. Por otro lado los personajes secundarios (David Carradine y John Doe) crean el cemento necesario para que el encadenamiento de las situaciones sea justamente creíble.
La sensación final que queda es que el film navega entre varias aguas y no sabe decidirse por ninguna. Es cierto que el eje de la película es de temática sobrenatural, pero la tensión sexual implícita en todo el metraje y la incursión de una sub-trama, más propia de una película de misterio (o suspense), provocan una sensación de desorientación bastante palpable y son las principales culpables de que la película no acabe de arrancar en ningún momento.
En fin, un producto recomendado para fans de las casas encantadas y de las apariciones fantasmales, otro tipo de aficionado no creo que encuentre en ella muchos puntos de interés.
Algunas curiosidades:
-         John Doe (profesor Ballard en la película) fue miembro fundador de la influyente banda de punk rock X, También estuvo casado con la cantante de dicha banda: Exene Cervenka
-         Fue la última película del magnifico actor William Hickey, recordado por películas como El estrangulador de Boston (1968) o La centinela (1977), series de televisión como Historias de la cripta o Más allá del límite y que también puso la voz del Dr. Finklestein en la maravillosa película de animación Pesadilla antes de Navidad.  

Puerta al infierno fue editada en DVD en nuestro país por SAV, la edición es a palo seco.
Como siempre ficha técnica, artística y trailer.
Un saludo.

Ficha Técnica
Año: 1999 / Director: Mitch Marcus / Productor: Roger Corman   Guión: Craig J. Nevius / Música: Michael Portis / Fotografía: Harry C. Box / Maquillaje: Grainne Daly / FX: Ger Fannon, Mike Regan / País: USA (rodada en Irlanda) / Duración: 95m. / Formato: 35 mm. / Color
Ficha Artística
 Brian Bloom, Kimberly Rowe, John Doe, David Carradine, Caroline Rothwell, Stella Feehilly, Colm O’Maonlai, Freda Hand, William Hickey, Richard Farrell, Michael McCabe, Brian Glanney, Stuart Dunne, Brendan Costello, Philip Sweeney  

29/12/10

No abrir hasta Navidad / Don't open till Christmas (1984), Trailer de la semana

Inmersos en medio de estas “entrañables” fiestas, creo conveniente incluir hoy el trailer de la película No abrir hasta Navidad / Don’t open till Christmas (1984). Simpática y entrañable película producida por Dick Randall y Stephen Minasian (recién salidos de Mil gritos tiene la noche), dirigida por Edmund Purdom (en la que sería su única incursión como realizador en toda su carrera) y protagonizada por el mismo Purdom acompañado de Alan Lake, Belinda Mayne y Kevin Lloyd.   
Un saludo y ya sabéis, no es conveniente disfrazarse de Santa.


28/12/10

Russ Meyer, el descaro del cine "B" (Parte 2)

Volvemos con Russ, la década de los sesenta fue para nuestro protagonista un estallido de creatividad, hasta un total de dieciséis películas fueron estrenadas y muchas de ellas se convirtieron en films de culto en muy poco tiempo. Russ estaba en el cenit de su trayectoria profesional y no tenía tiempo que perder. Vamos por partes.
Eve Meyer protagoniza este film de su marido
Inicia la década con un corto de 10 minutos titulado The Naked Camera (1961), poco después se embarca en el film Eve and the Handyman (1961), está película, protagonizada por su mujer Eve Meyer (ella sola se encarga de casi todos los papeles femeninos) y Anthony-James Ryan, se estreno en mayo de ese mismo año, a pesar de ser una película bastante curiosa, llena de continuos gags absurdos y colores agresivos el film carece de ritmo y agilidad, siendo el éxito menor que el obtenido con su anterior largometraje. Después de descartar algunos proyectos rueda Erotica aka Eroticon (1961), film de secuencias (un total de seis), que narra (con voz en off) unas historias absurdas, todas ellas aderezadas con multitud de escenas de desnudos. Puede decirse que es un experimento cinematográfico algo fallido pero muy entretenido.
especie de documental que recorre los barrios calientes de varias ciudades europeasMeyer tiene cada vez más claro sus objetivos pero su siguiente film es un pequeño tropiezo. Wild Gals of the Naked West (1962), es una película del oeste, eso si, bajo el prisma de Meyer, una borrachera de chistes, golpes, encontronazos y desnudos femeninos que no acaba de cuajar, haciéndose por momentos realmente pesada.  Su siguiente largometraje, entre medio había rodado un corto titulado Skyscrappers and Brassieres, es Europe in the Raw (1963), seudo-documental sobre los barrios calientes de ciertas ciudades europeas, el film es una sucesión de filmaciones de actuaciones picantes con bailarinas de origen americano, comentarios con voz en off y bastante coña entre medio. Del mismo año es Heavenly Bodies, trabajo que pretendía descubrir al gran público los entresijos de la industria fotográfica sexual del momento.
Los tiempos están cambiando, que diría un conocido cantante, Meyer siempre con ojo avizor se da cuenta, sus films dan un giro espectacular, el tono es más duro y salvaje, el fruto de este cambio se traduce en dos películas muy importantes en la trayectoria del director.
Lorna, un plato fuerte para estomagos curtidos
La primera de ellas es Lorna (1964). Rodada en blanco y negro, con un guión más denso y dramático que en obras anteriores que unido al entorno rural y solitario donde transcurre, dotan a la película del efecto de un puñetazo en pleno plexo solar. Interpretada por Lorna Maitland, un tsunami de mujer con unos pechos que amenazan con salir de la pantalla cada pocos minutos, su personaje provoca toda la acción del film, alrededor de ella la violencia explota con la contundencia de una granada, la moral es resquebrajada sin piedad (el personaje del predicador es impagable), el sexo es omnipresente y la tragedia final se masca como el mejor de los chicles, Meyer se supera y su mezcla de erotismo, sexo y violencia crea escuela, a partir de ese momento nada será lo mismo.
Russ se da un respiro con Fanny Hill: Memoirs of a Woman of Pleasure (1964), para en el año 1965 volver al ataque con el largometraje Mudhoney. La película, basada en  la novela Streets Paved With Gold de Raymond Friday Locke, es una vuelta de tuerca a Lorna, superándola en mala leche y contundencia el film significa para el director ir un paso más allá en el intento de plasmar en celuloide su peculiar visión del mundo real.
Nuestro amigo Meyer esta pleno éxtasis creativo, Lorna y Mudhoney suponían un paso importante en su carrera, pero el director quería ir más allá, quería que sus películas fueran más impactantes, duras y descarnadas, el recurso que utilizó para lograr su objetivo fue la violencia con el componente sexual aun más acentuado.
Meyer se embarca en esta peripecia a ritmo de Rock and Roll
Con esa idea en la cabeza Russ se embarca en el rodaje de Motorpsycho (1965). Este film narra las peripecias de tres motoristas, que a ritmo de Rock & Roll, van repartiendo palizas y violando a cualquier chica que se cruce en su camino, precursora  de las biker-movies (films con moteros, violencia y rock & roll en perfecta combustión), Motorpsycho se nutre de las noticias que generaban continuamente los Ángeles del Infierno en los medios de comunicación a partir del año 1965, Meyer se inspira en estos modernos vaqueros, que asolaban las carreteras americanas con sus rugientes y relucientes máquinas, para producir un film en el que la violencia aflora con naturalidad, sin tapujos, simplemente esta ahí y se muestra con toda su majestuosidad. Fue una producción muy barata (más o menos sobre los 38.000 $), los ingresos generados sustanciosos y el director se lanzó de cabeza a un nuevo proyecto, un proyecto que generó la que, probablemente, sea la película más importante y emblemática de toda su carrera: Faster Pussycat! Kill! Kill! (1966).
la obra más famosa y controvertida de Russ MeyerEste es un film de culto sin ninguna duda, rodado en blanco y negro en el desierto de Mojave, la película lleva a su máxima expresión toda la parafernalia habitual de Meyer, sustituyendo los tres moteros de su anterior film por tres supermujeres embarcadas en una lucha a muerte contra la explotación masculina, el director consigue realizar un film 100% efectivo, divertido y, sobre todo, influyente, influencia detectable en muchos directores posteriores como John Waters o Quentin Tarantino entre otros. Las tres protagonistas son Rosi, interpretada por Haji, actriz que ya había destacado notablemente en Motorpsycho, Varla interpretado por una increíble Tura Satana que, vestida completamente de negro, se encarga de dar vida a una supermujer bisexual y dominante y, por último Billie, interpretada por Lori Williams que da vida a una ninfómana muy, pero que muy, caprichosa. El Film es poderoso, los diálogos brutales, el montaje es rápido y trepidante, la sucesión de escenas de acción no dan lugar a respiro alguno, la banda sonora complementa perfectamente toda la acción y por encima de todo sus tres protagonistas exudando sexualidad por todos los poros de su cuerpo (curiosamente en la película de Russ más vacía de desnudos) que logran con sus interpretaciones elevar el tono general de film. Capitulo aparte merece Tura Satana, su personaje queda grabado a fuego en nuestras retinas, muchos la consideran la supermujer Meyer por excelencia y no voy a ser yo el que los contradiga. 
las tres protagonistas del film
Haji, Tura Satana y Lori Williams
 Russ se toma un respiro después de estos dos Films tan contundentes, rueda Mondo Topless (1966), falso documental sobre las bailarinas exóticas. El material rodado no tiene desperdicio, acompañado por una excelente banda sonora de Rock & Roll instrumental, las chicas bailan y se contonean con descaro, una voz en off nos presenta a las chicas y sus características principales. Ellas también tienen su cuota de dialogo, hacen comentarios picantes y nos dan su opinión sobre el sexo, los hombres, nos desvelan sus medidas y se lo pasan la mar de bien.  Para completar el metraje Russ incluye escenas directamente extraídas de Europe in the Raw (falso documental rodado en 1963 ya mencionado anteriormente). La película esta rodada en brillante color que hace justicia a las bellezas que por ella van desfilando. En 1967 Russ filma dos películas Common-Law Cabin y Good Morning…And God Bye! que junto a Finders Keepers, Love Weepers rodada en 1968, forman una peculiar trilogía que repasaremos en la próxima entrega.
Os dejo con un par de videos. 
Para leer el primer artículo: Russ Meyer, el descaro del cine "B" (Parte 1) 
Un saludo amigos/as.



26/12/10

The Meteors y su Chainsaw Boogie (videoclip de la semana)


Liderados por Paul Fenech, The Meteors es una de esas bandas honestas que nunca defraudan. Como una cohabitación contra natura su particular mezcla de Rockabilly y Punk consiguió que un hijo bastardo, de nombre Psichobilly, se convirtiera en uno de los estilos musicales más salvajes en los, aburridamente insustanciales, años ochenta.  Sus letras están llenas de constantes referencias y homenajes a las películas de terror y de ciencia ficción, por ese motivo esta banda tiene un puesto asegurado en El Terror Tiene Forma. He escogido la canción Chainsaw Boogie… Hummmm!! La sierra mecánica, que recuerdos más agradables.
Un saludo.

24/12/10

Russ Meyer, el descaro del cine "B" (Parte 1)

una mirada especial y controvertida al mundo cinematográfico
Vamos a dedicar este editorial al rey del softcore, al hombre que perdía la compostura cuando veía una mujer con inmensas tetas, al voyeur que nos abrió las puertas del infierno a muchos de nosotros, al erotómano que nos trajo a Tura Satana, Kitten Natividad, Sharon Kelly, Haji o Raven de la Croix entre otras, todas ellas mujeres  macizas y violentas que llenaron (nunca mejor dicho) con sus inmensos encantos naturales todas las películas de este señor, en definitiva, al creador de un estilo de cine que sigue sorprendiendo, aún hoy en día, por su frescura, originalidad y descaro. Vamos a sumergirnos en una de las mentes más viciosas, maliciosas y geniales que nos ha dado, el mal llamado, cine de serie B. Pasen y vean.  
Russell Albion Meyer nació el 21 de Marzo de 1922 en San Leandro (California), su padre William Arthur Meyer, de profesión policía, su madre Lucinda Hank Howe, de profesión enfermera, ya estaban separados cuando el pequeño Russ vio la luz por primera vez. Desde pequeño ya demostraba una afición natural por la fotografía y el cine, por lo que a los catorce años le regalan su primera cámara de cine, a partir de ese momento todo lo que rodea al chaval es filmado y clasificado en un primer, e involuntario, acto de voyeurismo, afición que a la postre le haría famoso años después.
películas y excesos en la carrera de este gran director
A raíz del bombardeo Japonés a Pearl Harbour, Estados Unidos esta en guerra y nuestro joven amigo se alista en el ejército como cámara, lo que le permite adquirir una completa formación cinematográfica. Al acabar su formación es enviado al frente y sigue el avance, entre otros, de los generales Omar Bradley y del famoso George S. Patton, hasta que rueda en Paris la entrada del general Lecler en el día de la liberación, años después algunas de esas escenas salen en la película “Patton (1970)” dirigida por Franklin J. Schaeffner y protagonizada por George C. Scott. Durante esa época conoce a un joven Hemingway que lo lleva a un burdel y consigue que nuestro protagonista pierda su virginidad, anécdotas como esta quedaron grabadas a fuego en el cerebro de Russ y por eso, siempre que tenía ocasión, rememoraba esos tiempos con deleite y fruición.
Después de licenciarse, trabaja como representante para Kodak y en 1946 se coloca como documentalista en Gene Walker Productions, los siguientes años los dedica a rodar diferentes fábricas, astilleros y un largo etcétera de industrias norteamericanas. En 1950 la vida de Russ esta a punto de dar un vuelco, dos acontecimientos importantes en la vida de nuestro amigo le permiten entrar en la recién estrenada década de los 50 con nuevos brios, por un lado entra a trabajar como fotógrafo de desnudos para una empresa de reciente creación: Playboy. Paralelamente conoce a Eve Turner que pronto se convierte en su esposa, esta relación, tanto sentimental como profesional, crea los cimientos  para el crecimiento como cineasta y empresario de Meyer. La relación marital perdura durante doce años pero la profesional se alarga hasta la década de los 70.
Pero vamos paso a paso, en el año 1950 Russ había rodado una película de bajo presupuesto titulada “The French Pep Show”, cuentan los más viejos del lugar que la peli es una sucesión de actuaciones de bailarinas exóticas, a cada cual más excitante y caliente (me muero por verla, aunque creo que eso es imposible).
Sus trabajos para Playboy y otras revistas de la época pronto adquieren relevancia y su objetivo atrapa a las más bellas actrices y pin-ups del momento, Gina Lollobrigida, Jayne Mansfield, Joan Collins, Mamie Van Doren,  Tempest Storm y otras muchas son inmortalizadas en sus fotografías, su fama crece como la espuma. En sus ratos libres intenta trabajar en la industria del cine, consiguiendo pequeños trabajos, sin acreditar, como foto fija en películas como “Gigante” de George Stevens o “Ellos y ellas” de Joseph L. Mankiewicz, también participa como operador en algunas series televisivas.
divertida y desfasada película de Meyer
El año 1959 lo celebra rodando la película “The Immoral Mr. Teas”, con un mínimo de guión, la película es un desfase de ideas, cercano a la locura, mezclado con muchas mujeres semi-desnudas retozando divertidas delante de la cámara. La película no tiene dialogo, todo el nexo de unión se consigue con una voz en off que narra las aventuras de Mr. Teas con un estilo serio y académico, que por supuesto chirría, como los frenos de un coche fuera de control, con las alucinadas imágenes que estamos viendo en pantalla. Este film es un estupendo aperitivo, divertido e irreverente, que anticipa muchas de las obsesiones que posteriormente Meyer plasmaría tan acertadamente en el resto de su producción artística.
La década de los 60 la inicia montando con su mujer la productora Eve Productions Inc., de todas maneras, creo que por hoy es suficiente, en la segunda parte de este artículo nos adentraremos en la época más divertida y salvaje de este director.
Un saludo.

22/12/10

Noche de paz, Noche de muerte (tráiler de la semana)

Como ya tenemos encima las navidades, fechas señaladas para casi todo el mundo, no he podido resistirme a incluir los trailers de las dos primeras entregas de la saga Noche de Paz, Noche de Muerte. Es un Santa Claus un poco especial, pero creo que está bastante bien para los seguidores de El Terror Tiene Forma.
Un saludo muy navideño.








21/12/10

La plaga de los zombies / The plague of the zombies (1966)

Hoy toca una de la Hammer y encima de Zombies. John Gilling (guionista de La carne y el demonio / The flesh and the fiends (1960) o La leyenda de Vandorf / The Gorgon (1964) entre otras muchas), es un director que no tiene tanta fama entre los aficionados como Terence Fisher, pero que sí fue importante para desarrollar (junto a Freddie Francis o Peter Sasdy, entre otros) las coordenadas estilísticas de la mítica productora. Este realizador dirigió en 1966 dos películas de bajo presupuesto (The Reptile y la que hoy nos ocupa) convertidas con el paso del tiempo en loables muestras del cine fantástico bajo el prisma Hammer. La plaga de los Zombies es un film de planteamiento clásico, muy atmosférico y pletórico en su desarrollo, que no aburre en ningún momento. Bebiendo de las fuentes clásicas de éste subgénero (Yo anduve con un zombie de Tourneur y La legión de los hombres sin alma de Halperin se erigen como influencias palpables) reinventa la apariencia visual de esos seres, rejuvenece considerablemente el mito del muerto viviente y plantea algunos novedosos recursos de narración, creando, todo ello, un punto de partida idóneo para La noche de los muertos vivientes (1968) de Romero y films posteriores.
La película se inicia con un breve crédito inicial, un oscuro ritual vudú con hombres de color tocando tambores, presididos por un hombre blanco (que dirige el ritual) con el rostro cubierto por una demoníaca máscara; ésta secuencia prepara al espectador para el desarrollo posterior de la película y sirve como introducción de ciertos elementos exóticos, que mezclan las raíces africanas con el vudú haitiano y los enquistan, en la sociedad moderna, como una cruel metáfora en la cual el progreso (encarnado por el moderno hombre blanco) se nutre (y necesita) de los antiguos ritos para poder mantener y erigir una posición social predominante sobre el sencillo hombre de a pie; como reflexión, antes de seguir con la sinopsis, creo que está bastante clara la crítica hacia el poder y la opresión, creando otro nexo de unión con la anteriormente mencionada película de Romero.
Después de ésta introducción la película transcurre por senderos más convencionales; Sir James Forbes (André Morell), eminente doctor ya retirado, recibe una carta de Peter Thompson (Brook Williams), uno de sus mejores alumnos que ejerce de médico en una apartada aldea, en la cual muchas personas están falleciendo de manera misteriosa. Intrigado por la misiva, Sir James acompañado de su hija Sylvia (Diane Clare), se dispone a viajar hasta el remoto lugar. Una vez en la aldea, con un recibimiento por parte de los lugareños bastante agresivo, descubre que los cuerpos de los recientemente fallecidos nos están en sus tumbas; paralelamente la mujer de su alumno (Alice / Jacqueline Pearce) desaparece y posteriormente es encontrada asesinada en un solitario páramo. Ayudado por el vicario, descubren asombrados que todos los hechos sugieren que en la aldea alguien está practicando rituales paganos, con el objetivo de crear zombies. Las pruebas apuntan al terrateniente del lugar Clive Hamilton (John Carson) y hacia él dirigen sus investigaciones, encontrando en su camino el horror más absoluto.
Alice convertida en Zombie
La película bascula entre diferentes propuestas, por un lado tenemos la ambientación, atmósfera y pulcritud técnica (características Hammer) muy bien remarcadas; por otro lado Gilling aborda el tema tratado con inusual energía y creatividad, consiguiendo una obra ambigua en muchos momentos (sobre todo en las referencias sexuales) y que emplea la sugestión (sugiere el horror antes que mostrarlo abiertamente) como una herramienta más de tensión, pero Gilling también muestra (cuando la narración lo permite) las escenas más malsanas y perturbadoras sin pestañear, de ésta manera la resurrección (convertida en zombie) de Alice y posterior decapitación; el sueño onírico y angustioso de Peter, que ve cómo los zombies le rodean y uno de ellos lo estrangula o la primera aparición de uno de los zombies, aportan al film unas puntas de emoción muy de agradecer y un ritmo ágil que no todas las películas de Hammer tienen.
Otro punto a resaltar, que ya he mencionado brevemente antes, es la apariencia visual de los zombies, vestidos con sudarios, con un maquillaje bastante superior al utilizado en muchas producciones de la época y, sobre todo, con esas lentillas blancas que refuerzan una (ciega) mirada de tremenda malevolencia y que todavía provocan, hoy en día, algún que otro estremecimiento de terror.
Mención especial merecen André Morell y John Carson, uno en su papel de científico desbordado por los sucesos a los que tiene que enfrentarse, el otro por su maligna y poderosa recreación del malvado Sullivan. En sus respectivos roles ambos están absolutamente brillantes.
Es indudable que entre la filmografía de ésta productora, La Plaga de los Zombies es una obra menor, pero, a título personal, a mí me parece una gran película que curiosamente ha envejecido bastante mejor que algunos títulos contemporáneos bastante más reconocidos. Un título y un director a reivindicar a la voz de ya.
El film fue editado en nuestro país por Manga Video. Como extra, incluía un interesante documental titulado: World of Hammer: Mummies, Werewolves & The living dead.
Ficha técnica, artística y tráiler sirven para despedirme de vosotros.
Hasta la próxima, amigos/as.

Ficha Técnica
Año: 1966 / Director: John Gilling / Productor: Anthony Nelson Keys / Guión: Peter Bryan / Música: Philip Martell / Fotografía: Arthur Gran / Maquillaje: Roy Ashton / Fx: Les Bowie / País: UK / Duración: 90 m. / Formato: 35 mm. / Proporción: 1.85: 1 / Color
Ficha Artística
André Morell, John Carson, Diane Clare, Brook Williams, Jacqueline Pearce, Michael Ripper, Alexander Davion, Marcus Hammond, Dennis Chinnery, Louis Mahoney, Ben Aris, Roy Royston, Tim Condren, Bernard Egan, Norman Mann, Jerry Verno

20/12/10

El Doctor X (1932)

Poster de El Doctor X 1932
En los años 30 el género terrorífico funcionaba comercialmente como un camión sin frenos. Warner, pelin desubicada dentro del género, puso los engranajes en marcha a través de la First Nacional Pictures (productora controlada por ellos) para crear una película que les permitiera competir en igualdad de condiciones en el circuito existente. Michael Curtiz, director con una gran experiencia, sería el encargado de trasladar a la pantalla un guión que condensaba en sus páginas varios de los temas clásicos dentro del género; por éste motivo nos encontramos con una película que recoge y mezcla a partes iguales toda clase de referencias, desde el mad doctor enfrascado en extraños experimentos hasta ecos del Frankenstein de Whale, desde la típica historia de asesino psicológicamente perturbado hasta insufribles momentos presumiblemente “graciosos”, todo ello conforma un paquete que tuvo por título El Doctor X. Protagonizada por Lionel Atwill y Fay Wray, en la que sería su primera colaboración en la gran pantalla, el Doctor X es una película caótica y con gran cantidad de errores de argumento que, no obstante, deviene en un  producto entretenido, fácil de digerir y que consigue tener unas cuantas  ideas (sobre todo la presencia de un monstruo que surge a partir de la carne  sintética creada por uno de los investigadores) y momentos puntuales bastante originales.

18/12/10

El espejo de la Bruja / The Witch's mirror (1962)

Brujas, maleficios, asesinatos, fantasmas, venganza, locura, experimentos extraños, amputaciones en vida, ladrones de cadáveres, una mujer desfigurada por las llamas.... Aunque parezca mentira, lo anteriormente mencionado no forma parte del catálogo de horrores de cualquier película moderna, no, todo esto y alguna cosita más, podemos encontrarlo en una película del año 1962 y que hoy en El Terror Tiene Forma vamos, gustosamente, a comentar.
El cine de terror mexicano tiene en su haber grandes películas, semidesconocidas, que son un agradable descubrimiento para los aficionados sin complejos. La película que hoy nos ocupa resalta por varios conceptos, pero su gran característica es la asimilación de múltiples influencias, muy obvias las de Franju y su Les yeux sans visage / Los ojos sin rostro (1960) y de Mad Love / Las manos de Orlac (1935) de Karl Freund y menos obvia, pero también importante para el desarrollo del film, el gusto por el goticismo morboso y terrorífico de directores como Bava o Freda. Sorprendentemente, el film consigue una personalidad propia, que la aleja de producciones menos creativas. El espejo de la Bruja no es una película perfecta, pero contiene gran cantidad de escenas morbosas plasmadas con bastante mala leche, por lo que su visionado es perfectamente recomendable.
La sinopsis es la siguiente: Sara (Isabela Corona) es una bruja con extraordinarios poderes, gracias a un espejo embrujado ve que su ahijada Elena (Dina de Marco) será asesinada por su marido Eduardo (Armando Calvo), eminente doctor, que está enamorado de otra mujer. Incapaz de detener el suceso, verá impotente cómo Elena es envenenada, entonces jura que tomará justa venganza. Meses después Eduardo se presenta en la mansión con su nueva esposa Deborah (Rosita Arenas), a partir de ese momento una sucesión de misteriosos acontecimientos desembocan en un accidente que desfigura completamente el rostro y las manos de Deborah. Eduardo intentará por todos los medios devolver la belleza a su mujer, pero la venganza de Sara no ha llegado a su final.         
El espejo de la Bruja fue dirigida por Chano Urueta, experto realizador con muchos rodajes a sus espaldas y alguna que otra colaboración (años después y en forma de breve aparición) en películas tan importantes como The Wild Bunch / Grupo Salvaje (1969) o Bring me the head of Alfredo García / Quiero la cabeza de Alfredo García (1974) de su amigo Sam Peckinpah. El trabajo realizado demuestra su amor por lo efectos visuales (toda el film es un despliegue creativo en ese sentido) y las historias con toques  macabros.
Los actores responsables de dar vida a los personajes están correctos en su trabajo, en especial Armando Calvo que logra una brillante recreación de un científico obsesionado, a las puertas de la locura, que no duda en emplear cualquier método (por ilegal u horroroso que sea) para conseguir llevar a buen puerto sus experimentos.
Como he mencionado al principio del artículo, el film no ahorra escenas morbosas y es, para la época, bastante atrevido, eso sí, sin salir de los parámetros del gótico, pues toda la película, con un ritmo bastante rápido cosa que se agradece, se recrea en todos y cada uno de los clichés habituales de éste género, así los gatos negros, las sombras demoníacas, los búhos, el cementerio o las apariciones fantasmales son una constante en todo el metraje, aderezados en su justa medida con escenas más virulentas o malsanas (insisto, sin olvidarnos de la época en que está realizada) no exentas de un  encanto inocente.  
Al igual que La maldición de la Llorona (artículo en éste mismo blog), el film demuestra que el cine realizado en México contaba con directores muy interesantes, que, pese a los pocos medios con los que contaban, intentaban crear obras que rompieran los moldes de la cinematografía imperante y que, por supuesto, con el paso del tiempo han devenido en auténticas joyas del género fantástico. Si tengo que darle una puntuación, sería de un 6, ya que no es una obra redonda pero sí muy interesante.   
Curiosidades:
-         El productor Abel Salazar (también ejerciendo de actor en muchas de las producciones), tiene en su currículo muchas más películas de género fantástico entre las que resaltan: El Vampiro (1957), El Ataúd del Vampiro (1958), El Hombre y el Monstruo (1959), El Barón del Terror (1962) o La Maldición de la Llorona (1963).
-         El maquillaje corrió a cargo de María del Castillo, una experta en éstos menesteres que también estuvo involucrada en películas tan interesantes como Museo del Horror (1964), La Loba (1965) o Hasta el viento tiene Miedo (1968).    
Editada por Casa Negra, la calidad del DVD, normal en ésta empresa, es excelente. Remasterizada y restaurada a partir del negativo original (35 mm.) la edición de la película es íntegra. Como extras, a parte del boleto de lotería Casa Negra, tenemos un interesante ensayo sobre Chano Urueta. El audio está disponible en Castellano e Inglés (1.0 mono).
Como siempre, ficha técnica, artística y tráiler a continuación.
Un saludo 

Ficha Técnica
Año: 1962 / Director: Chano Urueta / Productor: Abel Salazar / Guión: Alfredo Ruanova, Carlos Enrique Taboada / Música: Gustavo César Carrión / Fotografía: Jorge Stalh Jr. / Maquillaje: María del Castillo / País: Mexico / Duración: 75 m. / Formato: 35 mm. / Proporción: 1.37: 1 / BN
Ficha Artística
Rosa Arenas, Armando Calvo, Dina de Marco, Isabela Corona, Carlos Nieto, Alfredo Wally Barrón   

17/12/10

Christopher Lee y El Cuervo de Poe


El otro día navegando por la red me encontré con este documento inusual. Rodado por Pere Portabella, en el vemos como Christopher Lee canta un par de fragmentos de dos operas (en concreto de El Holandés Errante de Wagner y Mephisto de Berlioz) y después recita con sentimiento un fragmento de Edgar Allan Poe correspondiente a su famoso poema “The Raven”.
Curioso, muy curioso, por supuesto no me he podido aguantar y lo he incluido en El Terror Tiene Forma como “post” del día.

Aparta tu pico de mi corazón
y tu figura del dintel de mi puerta.
Y el cuervo dijo: “Nunca más”
The Raven / Edgar Allan Poe

Un saludo desde el dintel de la puerta.

16/12/10

DOBLE ASESINATO EN LA CALLE MORGUE / MURDERS IN THE RUE MORGUE (1932)

Poe, Lugosi y un simio, ¿que más se puede pedir?
Siento especial debilidad por Bela Lugosi, no puedo sustraerme a su manera de actuar. Sus oscuras miradas, sus gestos teatralizados y su porte misterioso, terrorífico y también seductor son santo y seña del cine de terror y parte de la historia de este género. Supongo que todas esas películas que vi por televisión cuando era pequeño tenían que dejar su huella y Lugosi es el epítome de esa afición. Paralelamente los cuentos y relatos de Poe y Lovecraft llenaban mis horas muertas (¿muertas?), por lo que comprenderéis que una película que reúna esas dos fijaciones, es por mi parte muy bien recibida.
Murders in the Rue Morgue recrea el relato homónimo de Poe y lo adapta bastante libremente al lenguaje cinematográfico de la época. Robert Florey (experto realizador que acabó sus días en la televisión) fue el encargado de llevar a buen puerto la producción, junto a él, un experimentado equipo de artesanos del horror, encabezados por Karl Freund, Charles D. Hall y  Jack Pierce (el famoso maquillador), dieron forma a la historia, creando una película con todas las constantes habituales de esa época tan cercana en el tiempo al cine mudo.
París, año 1845. El Dr Mirakle (Bela Lugosi), un científico empeñado en confirmar sus teorías sobre la evolución del mono al hombre y su vínculo genético, secuestra bellas mujeres con el fin de someterlas a extraños experimentos que tienen por base el intercambio de sangre, desgraciadamente las mujeres no sobreviven a las pruebas y el doctor se ve obligado a capturar nuevas víctimas para seguir con sus experimentos. Una joven pareja, que conocieron al doctor en una de sus exhibiciones en una feria, se ven involucrados en la trama, ya que la hermosa chica es el próximo objetivo de Mirakle.
Murders in the rue morgue, 1932
La película contiene todos los tics habituales de las producciones de la Universal: en el aspecto positivo podemos mencionar las palpables influencias del cine expresionista alemán, la constante atmósfera neblinosa y opresiva, los espectaculares decorados, siniestros y amenazantes (en especial el sótano donde trabaja Mirakle) y el buen ritmo que consigue que el film sea muy entretenido de visionar; por el lado negativo se puede mencionar la presencia de algún momento pseudo cómico (siempre presente en las producciones de estos años), insertado con el objetivo de rebajar la tensión y morbidez de algunas escenas, porque aunque parezca mentira, éste film rozaba los límites permitidos en la época marcados por el famoso código Hays, ésta censura también provocó algún que otro corte en la sala de montaje, pasando de los 75 minutos previstos a los 61 m. que todos hemos podido disfrutar. También en la parte negativa se podría destacar las personalidades simplistas de los protagonistas, blanco o negro, bueno o malo, héroe o villano, no se profundiza, no hay matices, todo es muy primario y lineal. De todas maneras estas peculiaridades estaban presentes en muchas de las obras realizadas por esos años, y por lo menos a mí, no me molesta en exceso.
Murders in the rue morgue, 1932
Sobrebia recreación de Lugosi en la película Murders in the rue morgue

Como secuencias especialmente memorables mencionaré dos que, todavía hoy en día, me provocan algún leve escalofrío: la silueta de Lugosi (envuelto en la niebla) acercándose frontal y lentamente a la cámara con una expresión entre divertida y diabólica bailando en sus ojos. La otra escena es el experimento con la joven prostituta atada a una cruz en forma de equis, realmente perturbadora y cruel a la vez que onírica, la secuencia pasa por derecho propio a los anales del cine de terror.    
Curiosidades:
-  El traje de gorila (primorosamente construido por Jack Pierce) fue llevado con orgullo y profesionalidad por Charles Gemora (Carlos Cruz Gemora), un artesano del cine de origen filipino que se especializó en enfundarse trajes de monstruo (especialmente gorilas) para innumerables producciones. Pronto le dedicaremos un artículo, se lo merece.
- Los primeros problemas de Lugosi con la Universal se originaron con éste film, Lugosi cogió un cabreo de mucho cuidado cuando vio que en los carteles publicitarios y en los títulos de crédito el nombre de Sidney Fox había sido colocado por encima del suyo y bastante más resaltado.
-  El presupuesto rondó los 190.000 $.
-  La película en su estreno no gozó de muy buenas críticas, el paso de los años la ha puesto en su sitio.
Poco más voy a comentar, Doble asesinato en la Calle Morgue es una película menor dentro de la filmografía de la Universal, pero éste hecho no quita que sea perfectamente disfrutable y que algunas de sus secuencias hayan pasado a la posteridad.
El film fue editado en DVD en nuestro país por Universal en el año 2008, la edición es sencilla y supongo que todavía es posible encontrarla.
Como siempre os dejo con la ficha técnica, artística y el tráiler original.
Un saludo desde la Calle Morgue.



FICHA TÉCNICA
Título V.O.:  MURDERS IN THE RUE MORGUE (1932 / USA / 61' / Blanco y Negro)
Título: DOBLE ASESINATO EN LA CALLE MORGUE
Director: Robert Florey
Guión: Robert Florey / Tom Reed / Dale Van Every
Basada: Relato de Edgar Allan Poe de mismo título.
Música: Heinz Roemheld
Fotografía: Karl Freund
Edición: Milton Carruth
Dirección Artística: Charles D. Hall
FX: John P. Fulton
Maquillaje: Jack Pierce / Otto Lederer / Hazel Rogers
FICHA  ARTÍSTICA
Bela Lugosi, Leon Ames, Sidney fox, Bert Roach, Betty Ross Clarke, Noble Johnson, Brandon Hurst, D’Arcy Corrigan, Arlene Francis, Polly Ann Young, Ted Billings, Herman Bing, Edna Marion, Charles Gemora.