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26 julio 2011

Jesus Marti

La corta noche de las muñecas de cristal / La corta notte delle bambole di vetro (1971)

La corta noche de las muñecas de cristal poster 'Enmarcada dentro del Giallo, este film vuela en solitario en busca de una mayor profundidad en los planteamientos'

Es gratificante descubrir o redescubrir títulos que, por hache o por be habían pasado desapercibidos o bien no se les había valorado en el momento en su justa medida; las sensaciones que una película deja en la mente de cualquier espectador, siempre van unidas al momento y situación en la cual se han descubierto y visionado, es por este motivo que a veces films con una personalidad acusada, con apuestas arriesgadas o simplemente, que oscilan entre la genialidad y la linealidad más sonrojante, tengan todos los números para pasar desapercibidas en su tiempo, convirtiéndose con el paso de los años en películas de culto, que esperan pacientemente su turno para ser apreciadas en toda su extensión. La película que hoy ocupa este post es, en mi caso y sin lugar a dudas, una cuestión de justicia, pues su revisión me ha supuesto descubrir y apreciar de manera más notoria las virtudes que exhibe, logrando así que olvide los momentos más flojos e intrascendentes, que los tiene, para disfrutar sin cortapisas, con gran placer, de una obra poderosa en sus intenciones, con una puesta en escena delicada y brillante pero a la vez contundente y que sirvió como carta de presentación de Aldo Lado; un director extraño y brillante que conjuga en su carrera, con una facilidad pasmosa, diferentes géneros, con especial predilección por el thriller y el terror, que no obstante no le ha servido para adquirir un status más allá de lo anecdótico o de culto. Sus trabajos inmediatamente posteriores, ¿Quién la ha visto morir? (Chi l´ha vista morire, 1972) y La sepultada viva (Sepolta viva, 1973), mantienen un gran nivel, siendo productos arriesgados, duros y violentos (en especial la primera), y dejan claro, para todo aficionado que se acerque a esos trabajos, que Lado tiene una personalidad y una visión especial, lejos de los estereotipos que marcaban la producción en esos años. De todas maneras esto es harina de otro costal pues hoy toca comentar La corta noche de las muñecas de cristal y una pequeña sinopsis servirá para ponernos en marcha: el cuerpo del periodista Gregory Moore (Jean Sorel) aparece, aparentemente, sin vida en una plaza de Praga. Una vez en el depósito se le declara cadáver, pero realmente está en un estado de catalepsia que le impide dar ninguna señal de vida. Su temperatura corporal (que no baja) y su ausencia de rigor mortis, extrañan a dos médicos que inician una serie de pruebas para determinar las causas de semejante estado. Paralelamente, Moore, intenta por todos los medios recordar los sucesos que le han llevado a tan extraña situación. A partir de ese momento toda la pesadilla cobra una nueva dimensión; la desaparición de diferentes chicas (entre ellas la novia del protagonista), llevarán al periodista hacia un extraño club social, que parece ser el centro de toda la conspiración
La corta noche de las muñecas de cristal secuencia
La corta noche de las muñecas de cristal aka Catalepsia, es una película surgida a rebufo del éxito internacional cosechado por Dario Argento con su film El pájaro de las plumas de cristal (1970). Enmarcada dentro del Giallo, este film vuela en solitario en busca de una mayor profundidad en los planteamientos; con una atmósfera más cercana al cine de terror y utilizando múltiples trucos y situaciones argumentales, logra su objetivo, que no es otro que el de crear una obra singular, que bebe más de lo ominoso que de lo explícito (alguna escena sangrienta hay, que conste), teñido todo de un aura de locura y pesimismo realmente espeluznante.
La corta noche de las muñecas de cristal secuencia
Una historia en apariencia sencilla dentro de las coordenadas del thriller (Giallo, ya que es italiana) al uso, es la plataforma de despegue para lograr, poco a poco pero sin pausa, que el espectador se vea inmerso en una pesadilla de tintes satánicos; gracias a la constante utilización de flashbacks (la catalepsia del protagonista permite este recurso), se va descubriendo un entramado de conspiración y asesinato realmente inquietante y amenazador; nada es lo que parece y, al igual que el protagonista, nos vemos envueltos en un bucle infinito, sin salida ni esperanza, que conduce irremediablemente a un camino de locura y muerte. Su realizador se entretiene en el tempo, adecuando el ritmo y la acción a los acontecimientos narrados, entreteniéndose deliberadamente en pequeñas partes del puzzle que no parecen importantes, pero que a la larga son parte imprescindible de la trama global. El resultado, si obviamos la parte inicial del film que es un poco dispersa y algo lenta, es memorable, consiguiendo crear múltiples capas, a cada cual más desasosegante, que inciden en los miedos más ancestrales y que anticipan la idea de la deshumanizadora globalización que actualmente padecemos, la idea de que una pequeña élite puede usar al resto de seres humanos para preservar su poder es aterradora, y en este film se parte de una idea similar, a nivel más local, poniendo al diablo como telón de fondo y como perfecta excusa argumental.
La corta noche de las muñecas de cristal secuencia
Yo encuentro dos influencias notables en el argumento del film, por una parte creo discernir ecos de La Semilla del Diablo (Rosemary’s Baby, 1968) de Polanski, por otro la historia tiene muchas similitudes con esa joya del cine negro titulada Con las horas contadas (D.O.A., 1950) de Rudolph Maté. Ambos films nutren a la película de Aldo Lado de sus dos ejes principales: el diablo, sus prácticas y sus sectas con el fin de conseguir el poder absoluto, conforman el núcleo de la película, rodeando ese núcleo y como vehículo ideal para llegar al mismo, tenemos la paranoia que produce la situación del personaje central, si en D.O.A. era un veneno, de efecto lento, que daba al protagonista unas horas de vida para intentar descubrir a sus asesinos, aquí tenemos la catalepsia inducida por la secta, ambas premisas permiten los mencionados flashbacks y el encadenamiento de la acción en sucesivos descubrimientos, que sin embargo lo acercan, irremediablemente, a su final, tanto mental como físico, por lo tanto la sensación de angustia es creciente conforme avanza el film.
En la parte técnica, nada que objetar, la labor de Giuseppe Ruzzolini, a cargo de la fotografía, es de notable alto; elevando la, ya de por sí, misteriosa aura de la ciudad de Praga (aunque no toda la película fue filmada en esa localización), le otorga un papel protagonista a la vez que absolutamente irreal y terrorífico. La soberbia utilización del panorámico y una estudiada paleta cromática regalan al espectador una experiencia visual por encima de la media. Envolviendo a estos elementos tenemos la música de Morricone, que como casi siempre, se integra a la perfección en el desarrollo del film.
La corta noche de las muñecas de cristal secuencia
Acompañando a Jean Sorel, tenemos un amplio elenco de actores y actrices, todos ellos más o menos conocidos, que cumplen sobradamente y se integran en la dinámica de la película sin grandes problemas. Por destacar a algunos de ellos mencionare a Mario Ardof, en un papel a su medida, y a Ingrid Thulin (1926-2004), conocida actriz que ya había estado involucrada en películas tan importantes como Los cuatro jinetes del Apocalipsis (The 4 horsemen of the apocalypse, 1962) de Vincente Minelli o La caida de los dioses (La caduta degli dei, 1969) de Luchino Visconti.
La corta noche de las muñecas de cristal secuencia
Poco más voy a comentar, sólo me queda recomendar este film como una de esas pequeñas joyas que se degustan con placer. Un film que se desmarca de los cánones del giallo y se adentra en los terrenos del horror más puro, una combinación nada frecuente que merece la pena visionar, deteniéndose en los mil detalles que salpican el metraje y que crean una película fuera de todo anquilosamiento cinematográfico, mostrando una estructura narrativa muy novedosa y un acabado visual verdaderamente dinámico. Me olvidaba la partitura corre a cargo del gran Ennio Morricone.
Un último aviso, cuidado con los minutos finales, son extremadamente abrasivos para la mente.
Podéis ver el traíler en nuestro canal de Youtube: La corta noche de las muñecas de cristal
Un saludo amigos/as de El Terror Tiene Forma.

Ficha Técnica
Año: 1971 / Director: Aldo Lado / Productor: Enzo Doria, Dieter Geissler / Guión: Ernesto Gastaldi, Aldo Lado, Ruediger von Spiess / Fotografía: Giuseppe Ruzzolini / Música: Ennio Morricone / Diseño de producción: Gisella Longo, Zeljko Senecic / Maquillaje: Franco Schioppa, Duje Duplancic, Vittoria Silvi / País: Italia, Alemania, Yugoslavia / Duración: 92m. / Formato: 35mm  / Proporción: 2.35: 1 / Color
Ficha Artística
Jean Sorel, Ingrid Thulin, Mario Adorf, Barbara Bach, Fabijan Sovagovic, José Quaglio, Relja Basic, Piero Vida, Daniele Dublino, Sven Lasta, Luciano Catenacci, Michaela Martin, Vjenceslav Kapural, Jürgen Drews, Semba Sokolovic-Bertok, Sergio Serafine, Franca Sciutto, Hrvoje Svob, Joza Seb, Petar Dumicic, Rikard Brzeska, Vladimir Bosnjak, Petar Buntic, Ivo Kadic.    


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