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30/4/11

El sabor del miedo / Scream of fear aka Taste of fear (1961)

Corría el año 1960 y la más famosa productora Británica ya había revisado y modernizado buena parte de los mitos clásicos del cine de terror, de esta manera Drácula, Frankenstein o la Momia tenían nuevos y aterradores rostros que llenaban las plateas de los cines en el mundo entero. El año 1960 también había traído a las pantallas una de las películas más famosas, reverenciadas y a posteriori influyentes del moderno cine fantástico, me estoy refiriendo a Psicosis del gran Alfred Hitchcock., que ponía de moda un cine más psicológico, con líneas narrativas más complejas y que rompía las estructuras más clásicas en la construcción de secuencias y montaje. La Hammer, por supuesto, no podía quedarse atrás y aprovechando un guión de Jimmy Sangster, que hacía algún tiempo corría por sus oficinas, vio la oportunidad para entrar de lleno en ese género, renovando, de paso, sus habituales líneas de producción. El guión, escrito años antes bajo la influencia de una magnífica (y exitosa) película francesa titulada Las diabólicas (Les diaboliques, 1955), es un thriller (con algún componente sobrenatural) que recoge y construye, alrededor de una idea central, un entramado de situaciones engañosas que tiene por único objetivo mantener al espectador en tensión, dando y aportando sucesivas pistas, que poco a poco van desmoronándose como un castillo de naipes y revelando, paulatinamente, posibles soluciones a la trama central, hasta llegar a un sorpresivo final.
Una pequeña sinopsis aclarara lo anteriormente escrito: El film se inicia con el hallazgo de un cadáver en un lago. Inmediatamente se nos presenta a  Penny Appleby (Susan Strasberg), una joven, hija de millonario, que está confinada en una silla de ruedas a causa de un accidente de equitación que tuvo en sus años mozos. Penny es recogida en el aeropuerto de Niza por Robert (Ronald Lewis), chofer de la familia, que la llevará a la mansión familiar. Una vez en la mansión conoce a Jane (Anne Todd), la segunda mujer de su padre, que le comunica que éste está de viaje. Una vez instalada, ya de noche, se despierta, y atraída por la luz de una vela, se dirige a un pequeño cobertizo en el jardín situado al lado de la piscina, y encuentra lo que parece ser el cadáver de su padre. Asustada huye del lugar y cae aparatosamente a la piscina, siendo rescatada por el chofer;  una vez recuperada hace participe a su madrastra y al chofer de su hallazgo, pero cuando vuelven al cobertizo no encuentran ningún rastro del cadáver. A partir de ese momento, los acontecimientos extraños se suceden por doquier, llevan a Penny a un estado cerca de la locura, por suerte parece encontrar en Robert un aliado para intentar encontrar la verdad.
El sabor del miedo (Taste of fear aka Scream of fear, 1961)  es una película que explota con eficacia toda clase de resortes argumentales, más o menos tramposos, más o menos efectivos, que dotan y otorgan al resultado final de un aura onírica con aires de pesadilla que no siempre convence al espectador, el film ha envejecido sustancialmente y es necesario un esfuerzo por parte del aficionado, para olvidar y obviar ciertas situaciones, que no voy a desvelar en este post, y poder disfrutar de la película sin tener una clara sensación de tomadura de pelo constante. Si se consigue este propósito, el film tiene los suficientes puntos a favor para merecer un visionado atento y, en según que momentos, puede ser perfectamente disfrutable. El guión de Jimmy Sangster, es brillante por momentos y demasiado previsible en otros, le falta complejidad y profundidad para darle más lustre a la historia, por lo tanto “pretende” más de lo que “consigue” mediando entre ambas palabras un abismo demasiado evidente en el resultado final. Por suerte la magnífica dirección de Seth Holt, realizador de origen palestino, logra que el film pueda ser considerado una de las mejores muestras de cine de terror psicológico que surgió de la mítica productora. La labor de Holt es brillante, sabiendo conjugar a la perfección un entorno natural (la Costa Azul), con una sobria pero a la vez luminosa fotografía en blanco y negro (excelente trabajo también de Douglas Slocombe) y manejando con maestría la inclusión de elementos distorsionadores de la realidad que permiten que la maldad, tenga un rostro y un alma perfectamente real y perfectamente integrado en un marco hermoso, visualmente hablando. La película a pesar de ser enclavada dentro del terror psicológico también tiene alguna escena de horror más explícito (por ejemplo la apariencia visual del cadáver), ésta acertada combinación logra, junto al montaje fragmentado de los sucesos que se van desvelando poco a poco, que el producto adquiera por momentos aires notablemente cinematográficos envolviendo muchas partes del film en una atmósfera consistente e inquietante, que camuflan convenientemente las limitaciones del previsible guión.
 En el apartado interpretativo el trabajo de Susan Strasberg (hija del creador del mítico Actor’s Studio) es creíble y bastante ajustado. Ann Todd en su papel de madrastra eleva varios niveles la calidad del film, la siempre impactante presencia de Christopher Lee (bastante testimonial, por otra parte) asegura buenos momentos para el fan de la Hammer, quizás el personaje más pobre sea el interpretado por Ronald Lewis,  demasiado, para mí gusto, hierático, que no logra transmitir en ningún momento una verdadera sensación de peligrosidad. También mencionar a Fred Johnson, veterano actor que en este caso da “vida” al cadáver, un rostro ajado y terrorífico, que en sus apariciones durante el film llena absolutamente la pantalla.
 Amigos/as, El sabor del miedo es una película que hay que saborear sabiendo de antemano que se tienen que perdonar sus muchos deslices argumentales, no obstante su visionado es perfectamente recomendable y remarca, en muchos aspectos, el saber hacer de una productora y unos artesanos que sabían crear con pocos medios películas verdaderamente interesantes, muchas de ellas auténticos clásicos hoy en día, que han pasado a la historia del cine de terror.
Un saludo.                       
 


Ficha Técnica
Año: 1961 / Director: Seth Holt / Productor: Michael Carreras, Jimmy Sangster / Guión: Jimmy Sangster / Fotografía: Douglas Slocombe / Música: Clifton Parker / Dirección Artística: Thomas Goswell / Maquillaje: Eileen Bates, Basil Newall / FX: Les Bowie, Ian Scoones / País: UK / Duración: 81m. / Formato: 35mm  / Proporción: 1.85: 1 / B/N
Ficha Artística
Susan Strasberg, Ronald Lewis, Christopher Lee, Ann Todd, John Serret, Anne Blake, Leonard Sachs, Fred Johnson. Sin Acreditar: Heinz Bernard, Bernard Browne, Rodney Burke, Brian Jackson, Gordon Sterne, Frederick Schrecker, Richard Klee, Frederick Rawlings  

28/4/11

La bestia / La bête (1975)

Walerian Borowczyk nacido en Kwilcz (Polonia) el año 1923, es el perfecto ejemplo de artista polivalente. Disciplinas artísticas como la de pintor, grafista, escritor y director de cine fueron cultivadas por nuestro protagonista durante toda su carrera, si bien en lo que más destacó fue en su faceta cinematográfica. A los 30 años fue distinguido con el gran premio nacional de grafismo por sus carteles para diferentes películas; por cierto, interesante tema el grafismo de carteles del cine polaco, habrá que investigarlo. Durante estos años también realizó algunos cortos de animación como Mois D’août (1946) o Jesien (1955), pero no fue hasta 1957 con sus cortos Byl Sobie Raz y Nagrodzone Uczucia que lograría un reconocimiento masivo. Sus trabajos en la animación se alargaron hasta el año 1966.
En el año 1968 realiza su primer largometraje titulado L’ile D’amour, a partir de ese momento su trabajo en el cine es continuo, Blanche (1972), Contes Immoraux / Cuentos Inmorales (1975) y el título que nos ocupa La Bête / La Bestia (1975). Después del brutal éxito comercial de esta última, Walerian siguió con su carrera en el mundo del cine, Una mujer de la vida (La Marge, 1976), L’Interno di un Convento (Interior de un Convento,1977), Les Héroïnes du Mal (Tres Mujeres Inmorales, 1979), Docteur Jekyll et les Femmes (1981), Emmanuelle V (1986) o su último film Céremonie D’amour (1987), pero a pesar de conservar ciertos elementos de interés y según mi opinión, no defraudar, su obra fue lentamente abocada al ostracismo, siendo los mismos críticos que lo habían encumbrado los encargados ahora de enterrarlo.
Finalmente, a la edad de 82 años, Walerian fallecía en París un 23 de Febrero de 2006.
Después de esta breve incursión biográfica, le toca el turno al, protagonista absoluto del post de hoy: La bestia
Walerian Borowczyk
Enmarcada en el género erótico, La bestia se revela como un film donde el componente fantástico tiene un peso inusual en toda la trama narrada. Basada, lejanamente, en el relato “Lokis” de Prosper Merimée publicado en el año 1869, la adaptación al celuloide estaba pensada inicialmente como un cuento corto que formara parte de su anterior film (Cuentos inmorales), pero el pequeño guión fue creciendo en la mente del director convirtiéndose, poco después, en el largometraje que hoy ocupa el post.
La sinopsis es la siguiente: la leyenda de una bestia (con aparato genital inmenso incluido) que habitaba en los bosques que rodeaban las propiedades de una gran casa en la Francia del siglo XVIII, sirve como nexo de unión para la historia que transcurre dos siglos más tarde, cuando una joven norteamericana ve perturbado su descanso por la irrupción de la bestia que penetra en sus pesadillas descubriéndole la verdad sobre su prometido.    
La película, en la sana y terrorífica tradición de los cuentos clásicos, reúne en su metraje tres líneas argumentales principales, que se entremezclan para dotar al film de un aire muy irreal y perversamente amoral. Las sucesivas tramas nos presentan diferentes elementos de la historia, en los cuales se nos explica el origen de la leyenda, la situación en el momento real de la acción y una reflexión sobre los mitos y las leyendas y su influencia en los acontecimientos de la vida real. Estas tres líneas argumentales son potenciadas por el montaje ideado para el film, consiguiendo un hilo conductor narrativo salpicado por continuos saltos entre las diferentes épocas y circunstancias, el realizador lleva a cabo una especie de bucle que entronca directamente con los cuentos clásicos anteriormente mencionados y su aspecto más imaginativo a la par que terrorífico. Por lo tanto el film y su director profundizan, por una parte, en los mecanismos de la sexualidad, reventando la contención habitual de los deseos más primarios y dejando que estos se muestren con toda su fuerza primigenia. Paralelamente su gusto por el fantástico, conduce al film a un despliegue de imaginería onírica y, en ocasiones, terrorífica que sumerge al espectador en una leyenda irreal, ominosa que desemboca en un espectáculo rico y fértil que se nutre de los mitos y leyendas para crear un universo propio y muy atractivo perfectamente vigente hoy en día.
Como ya he mencionado, el erotismo utilizado es bastante intenso pero visto hoy en día algo inocente, de todas maneras cumple sobradamente con la intención de su autor de epatar y son un vehículo necesario para el desarrollo y concepción final del film; escenas como el apareamiento de un semental con una yegua (rodada con todo lujo de detalles), el sueño erótico de la protagonista que nos permite ver (adecuadamente onírico) la persecución por el bosque a la que es sometida una joven doncella por parte de la bestia, para posteriormente forzarla y convertir el miedo de la chica en una pasión desbordante que la convierte en amante del monstruo o, finalmente, la masturbación de la protagonista con una rosa (planos insertados en medio de la persecución antes descrita), solo pueden ser entendidos dentro de la peculiar atmósfera que respira la película.
El film transpira por todos sus poros un aire fetichista y malsano, donde el realizador se recrea en abundantes primeros planos, que sirven para ahondar en la sensación del  creciente deseo sexual de la protagonista, un deseo muy cercano a una fijación casi enfermiza que entremezcla hábilmente la realidad con la ficción, el lirismo con la transgresión, la belleza con la fealdad en un ejercicio de estilo, que se podría decir que  late con unas pulsaciones muy cercanas al surrealismo, sensación acrecentada por el uso de los colores y la manera de rodar, muy obsesiva, de Walerian. Conviene destacar que la película ostenta orgullosa un alto componente crítico con las clases sociales altas y la jerarquía eclesiástica, ciertos diálogos y situaciones dan fe de esta afirmación, y no siendo un punto importante dentro del film, sí que son detalles que acaban por formar un todo que une la esencia que rezuma esta peculiar obra.            
La película no es perfecta y por poner algunos reparos, podríamos comentar cierta carencia de ritmo que entorpece considerablemente el desarrollo final y la reiteración de planos (el follaje del bosque, por ejemplo) absolutamente gratuitos, sin olvidar la desquiciante y repetitiva musiquilla que acompaña a buena parte de las escenas. De todas maneras son defectos bastante comunes en esos años y, desde luego, no quitan ni un ápice de interés al visionado.
En definitiva, La bestia, es una película más importante, para mí, por su contenido y visión del género fantástico que por su carga erótica, aunque sea este último punto el más recordado y principal fuente de su leyenda y culto. Un film, que no dudo en recomendar, aun siendo un visionado difícil (principalmente por su ritmo), que propone una interesante mirada al mito de La bella y la bestia y que permite conocer a un realizador muy personal, también arriesgado, que vivió durante el resto de su carrera a la sombra del descomunal éxito de esta película.
Un saludo amigos/as de El Terror Tiene Forma.
Ficha Técnica
Año: 1975 / Director: Walerian Borowczyk / Productor: Anatole Dauman / Guión: Walerian Borowczyk / Fotografía: Bernard Daillencourt, Marcel Grignon / Maquillaje: Odette Berroyer / País: Francia / Duración: 92m. / Formato: 35mm  / Proporción: 1.66: 1 / Color
Ficha Artística
Sirpa Lane, Elisabeth Kaza, Guy Tréjan, Lisbeth Hummel, Pierre Benedetti, Roland Armontel, Marcel Dalio, Robert Capia, Hassane Fall, Pascale Rivault, Anna Baldaccini, Thierry Bourdon, Mathieu Rivollier, Julien Hanany, Marie Testanière, Stéphanie Testanière, Jean Martinelli  
Edición en DVD
Audio: Castellano, Francés (2.0) / Subtítulos: Castellano / Pantalla: Widescreen, 1:85.1, 16:9 / Calificación: 18 / Extras: No / Editora: Filmax / Precio: ¿? / Valoración de la edición: 4 / Comentario: Actualmente descatalogada en nuestro país. De importación existe un Director’s Cut editado por Cult Epics, su precio es de 18$.

27/4/11

REC 3, Génesis

Para los seguidores de la exitosa saga REC de Jaume Balagueró y Paco Plaza, aquí tenéis el adelanto del primer cartel de REC 3 (Génesis). Como podéis ver se rompe con la estética y el diseño implantados en las dos anteriores, perdiendo por el camino algo del misterio que desprendían.
La película está dirigida por Paco Plaza y protagonizada por Leticia Dolera, Diego Martín, Mireia Ros y Ismael Martínez. El guionista es el mismo de la primera REC, o sea Luis Berdejo.
El rodaje empezó en Barcelona el día 4 de abril y está previsto que dure unas siete semanas.
Un saludo.

26/4/11

Calígula (1979)

Calígula 1979 / Poster
Hoy me aparto un pelin de la línea editorial habitual de El Terror Tiene Forma, el motivo, tan peregrino como otro cualquiera, es que el otro día volví a revisar la película Calígula de Tinto Brass, recién acabado el visionado pensé, que si en esta mismas páginas ya había dedicado sendos artículos a personajes tan peculiares como Russ Meyer o El Marqués de Sade, también podía dedicarle unas líneas a esta producción tan bizarra como excitante. Y es que la verdad, a día de hoy, el visionado de este film sigue provocándome extrañas sensaciones contrapuestas que me impiden catalogarla en un género concreto; sus devaneos entre el hardcore y el softcore, su inspiración en una de las épocas más oscuras y perversas de la historia de Roma y la siempre delicada y fina línea entre la obra artística y la transgresión más extrema, son elementos indisolubles en ella, y por supuesto parte intrínseca del culto y leyenda que la rodean. Bueno dejo de enrollarme, vamos a dedicarle unas líneas a este clásico, ¿he dicho clásico?, pues vale clásico, del cine X en particular y del cine en general. Al lío sin más tardanza, que no solo de terror nos alimentamos.      
Un presupuesto inmenso, alrededor de los 17 millones de dólares, un reparto de lujo, miles de extras, con decorados, atrezzo y vestuario cuidados al milímetro, un guionista como el escritor Gore Vidal y la revista Penthouse detrás de todo el invento, convirtieron a la película Calígula en un mega espectáculo del cine erótico, un film, con todo a favor, para marcar una época en las pantallas de todo el mundo.
Rodada en el año 1979, su director, Tinto Brass, escenifico con brío una de las épocas más depravada y amoral del Imperio Romano. Siguiendo las intrigas de Calígula (soberbia la interpretación de Malcom McDowell) para, primero, hacerse con el poder y segundo para abusar de el, un autentico descenso a la locura, el director consigue que el film se convierta en una autentica espiral de sensaciones, un espectáculo barroco e intenso narrado con un ritmo sostenido, que no permite caer en el aburrimiento.
El reparto de la película es soberbio, acompañando a Malcolm tenemos a Peter O’Toole (en el papel de Tiberio), John Gielgud (Nerva), Helen Mirren (Caesonia) y Teresa Ann Savoy (Drusilla) entre otros. Todos ellos consiguen meterse en sus personajes de forma creíble, consiguiendo una atmosfera asfixiante, a ratos malsana, que beneficia ostensiblemente el desarrollo de la película y atrapa al espectador en la historia.
Peter O’Toole en Calígula
El estreno de la película no aporto grandes beneficios económicos, a pesar de que la prensa no dejo de hablar de ella y de sus atrevidas imágenes. A raíz del desastre, Bob Guccione (productor y dueño de Penthouse), con el objetivo de recuperar la inversión realizada, no dudo en utilizar 6 minutos de escenas de sexo explicito, rodadas a espaldas del director, para hacer un re-montaje del film, estas escenas se insertaron principalmente en la escena de la orgía final en el barco. Los añadidos muestran sin tapujos coitos, felaciones (hetero y homosexuales), eyaculaciones y algún detalle de zoofilia y sadomasoquismo, todas ellas rodadas por figurantes provenientes del cine Porno. La edición de este re-montaje supuso un mega éxito en su edición para el mercado de videoclub, a pesar de eso Tinto Brass se negó a firmar la autoria de la misma y denunció (incluso llego a los tribunales) las practicas poco “profesionales” del productor.
Tinto Brass
Tinto Brass
Calígula con el paso del tiempo se ha convertido en una obra de culto, por supuesto con sus partidarios y con sus detractores, sin embargo lo que no se puede discutir es que es una obra que estableció una serie de nuevos conceptos en el cine convencional, una apuesta arriesgada que combinó acertadamente el softcore con el hardcore, siendo todavía hoy en día un espectáculo digno de verse.
Curiosidades:
Hasta 15 chicas Penthouse intervinieron en la película
Aneka di Lorenzo y Lori Wagner (Chicas de página central en Penthouse), protagonizaron la escena lésbica más caliente del film.
Helen Mirren consiguió años después el Oscar por encarnar a la reina Isabel II de Inglaterra en la película “The Queen”.
En el año 2005 se presento un trailer de un remake ficticio de la película, dirigido por Francesco Vezzoli, contó con cameos de Courtney Love, Benicio del Toro, Milla Jovovich y Helen Mirren (20 años después de su papel original).
Un saludo a todos/as.

FICHA TÉCNICA Y ARTÍSTICA
Ficha Técnica
Año: 1979 / Director: Tinto Brass / Productor: Bob Guccione, Franco Rossellini, Jack H. Silverman / Guión: Gore Vidal, Bob Guccione, Giancarlo Lui / Fotografía: Silvano Ippoliti / Música: Bruno Nicolai, Renzo Rossellini / Dirección Artística: Danilo Donati / Maquillaje: Giuseppe Banchelli, Lole Cecchini / FX: Franco Celli, Marcello Coccia / País: Italia-USA / Duración: 155m. / Formato: 35mm  / Proporción: 1.85: 1 / Color
Ficha Artística
Malcolm McDowell, Teresa Ann Savoy, Guido Mannari, John Gielgud, Peter O´Toole, Giancarlo Badessi, Bruno Brive, Adriana Asti, Leopoldo Trieste, Paolo Bonacelli, John Steiner, Mirella D’Angelo, Helen Mirren, Rick Parets, Paula Mitchell, Osiride Pevarello, Donato Placido, Anneka Di Lorenzo, Lori Wagner, Patrick Allen, Gerardo Amato, Signe Berger, Eolo Capritti, Pino Ammendola, Jane Hargrave, Susanne Saxom


21/4/11

Trampa para turistas / Tourist trap (1979)

La definición de película de culto va muchas veces unida a producciones que o bien son refritos (influencias más o menos obvias) de otras películas unidos y salpimentados al gusto del director de turno o bien son films en los cuales la propuesta argumental o visual era tan arriesgada que solo años después el gran público sabe apreciarla. Trampa para turistas se mueve justamente en medio de esas dos aseveraciones, por un lado es un compendio de situaciones o influencias notable y nada disimulado, de esta manera partiendo de las premisas básicas del American Gothic, desarrolla una historia que combina toques de slasher, poderes telequinéticos, algo de giallo y bastantes secuencias delirantes y alucinadas que confieren al producto un aire enfermizo y malsano. Por lo tanto los ecos de La matanza de Texas, Deranged o Carrie son perfectamente detectables e incluso asumibles dentro de la historia presentada. Por otro lado, da la impresión de que su director trata, por todos los medios posibles, de dotar al film de una personalidad propia, amparándose en un gusto visual extravagante y bizarro, logra en buena parte del metraje, buenas dosis de inquietud y tensión, no siempre coherentes ni bien hilvanadas, pero que apartan al film de productos contemporáneos, con una propuesta más lineal y sencilla. Por lo tanto tenemos delante de nuestros ojos, una propuesta argumental creada a partir de referentes conocidos por el aficionado, sazonada con un aspecto visual arriesgado y personal, que, paradójicamente, suma tanto como resta al resultado final. Con lo anteriormente expuesto, no es de extrañar que el film sucumbiera a la oleada de películas, más o menos parecidas pero más pobres visualmente hablando, que asolaban los videoclubs por esos años, quedando relegada a un “culto”, algo engañoso, apreciado solo entre determinados sectores de aficionados, digamos, más curiosos o completistas. 
El coche se estropea...
...y aparece un amable lugareño
Trampa para turistas cuenta la historia de un grupo de jóvenes (dos chicos, tres chicas) que están de vacaciones. Como es normal, se internan en un apartado y aislado paraje, donde un lugareño, un tanto peculiar, les invita a visitar su casa / museo ya que el coche donde viajaban se ha estropeado súbita y misteriosamente. A partir de ese momento, extraños acontecimientos pondrán a prueba la cordura y la capacidad para sobrevivir del grupo, pues un extraño ser parece empeñado en eliminarlos poco a poco.  
La película fue dirigida por David Schmoeller, en la que fue su primera incursión en el largometraje, consiguiendo un producto que puede alardear de un ritmo bastante alto y que suma, no pocos puntos, en el tratamiento dado a la normalita historia con la que tiene que lidiar. Como habéis podido comprobar el eje argumental primario es liso, normal y bastante facilón: psicópata en un entorno rural agreste y con víctimas al alcance de la mano, pero partiendo de este punto e introduciendo una serie de elementos sobrenaturales, una atmósfera claustrofóbica que crea un entorno muy creíble de pesadilla y una intensa aura malsana e irreal, el director consigue que una peli de asesino enmascarado, se convierta en algo más perturbador y enfermizo.
No deja de ser curiosa la utilización de la ambientación y la gran idea de los maniquíes que abarrotan todos los rincones de la casa, estos elementos tienen una paternidad clara: Robert A. Burns (1944-2004). Este hombre, al mando del departamento artístico, se encargó de la creación y concepción visual final del film, un trabajo meticuloso que realzaba las ideas sugeridas en el guión y las elevaba a cotas más abstractas a la par que malsanas. Este gusto por lo macabro y bizarro era una marca de fabrica de Robert, que ya lo había ideado para la seminal La Matanza de Texas (1974), lo había perfeccionado en Las colinas tienen ojos (1977), y le sirvió para acuñar una carrera en la que no faltaron películas tan famosas como Aullidos (1981) o Re-animator (1985). Está claro que Trampa para turistas no sería tan potente, visualmente hablando, sin el trabajo de este artesano tan peculiar y efectivo.  
Tratamiento de belleza con yeso
La famila unida...
No sería justo dejar de destacar el gran trabajo de Chuck Connors, este actor de larga carrera dentro del western y con algunas incursiones dentro del género que más nos gusta, ofrece un recital completo y un cuadro perfectamente construido de una mente enferma y descompuesta, una bipolaridad esquizofrénica que conduce con soltura todo el metraje enlazando todas las secuencias y logrando momentos verdaderamente escalofriantes y lo mejor, haciendo creíble una historia absolutamente increíble. Un trabajo de altura que merece un mayor reconocimiento a título póstumo. La presencia en el reparto de la bellísima Tanya Roberts es de agradecer, no por su interpretación sino por otros, carnales, motivos siendo conveniente recordar que un año después sería una de los ángeles de Charlie. El resto de los actores simplemente cumple con su función, siendo absolutamente benigno en el comentario, pero sin esconder las a menudo carencias interpretativas de algunos de ellos.
La música corrió a cargo de Pino Donaggio que por aquel entonces ya tenía en su haber bandas sonoras tan efectivas como las compuestas para Amenaza en la sombra (1973), Un susurro en la oscuridad y Carrie (ambas del año 1976) o Piraña (1978). La música compuesta es muy habitual dentro de las producciones de esos años, una melodía simple, efectiva y con algunos momentos atmosféricos y bastante tensos. No es de lo mejor de este compositor pero no desluce para nada dentro del film que nos ocupa.     
Como es habitual en este tipo de películas el resultado global no es redondo ni mucho menos. La película avanza a trompicones, falta una continuidad más acusada en el guión y la coherencia narrativa brilla en, muchos momentos, por su ausencia, de todas maneras el film resulta atractivo en sus líneas generales, siendo una buena muestra del cine surgido a rebufo de La matanza de Texas, que transita tranquilo por la aguas del cine de culto y que deja para la posteridad algunos momentos verdaderamente logrados en cuanto a atmósfera y mal rollo. 
En definitiva una película a recuperar, que estoy seguro, a más de un aficionado le dejara en el paladar la sensación de que actualmente rara vez las películas de género logran alcanzar las cotas de tensión aquí acumuladas. Cine desprejuiciado con un buen acabado visual y una efectiva muestra del terror que se producía en los setentas y ochentas. Se me olvidaba, el final es muy tópico pero no por eso deja de ser efectivo.
Hasta otra amigos/as de El Terror Tiene Forma.  
  
Ficha Técnica
Año: 1979 / Director: David Schmoeller / Productor: Charles Band, Leonard Baker, J. Larry Carroll / Guión: David Schmoeller, J. Larry Carroll / Fotografía: Nicholas Josef von Sternberg / Música: Pino Donnaggio / Dirección Artística: Robert A. Burns / Maquillaje: Ve Neill, Robert A. Burns, Ken Horn, Dave Ayres / FX: Richard O. Helmer / País: USA / Duración: 90m. / Formato: 35mm  / Proporción: 1.85: 1 / Color
Ficha Artística
Chuck Connors, Jocelyn Jones, Tanya Roberts, Jon Van Ness, Robin Sherwood, Keith McDermott, Dawn Jeffory, Shailar Coby, Victoria Richart, Millie Dill, Albert Band
Edición en DVD
Audio: Castellano, Inglés (Dolby Digital 2.0 Mono) / Subtítulos: No / Pantalla: Widescreen / Calificación: 13 / Extras: No / Distribuidora: Llamentol / Precio: 19,95 € / Valoración de la edición: 5 / Comentario: Solo disponible en el pack Cine de Terror con las películas El Asesino de Rosemay y Link.

19/4/11

El hombre de las mil caras / Man of a thousand faces (1957)

Lon Chaney y su famoso maletín de maquillaje
El uno de abril se ha celebrado el aniversario del nacimiento de uno de los más grandes mitos del cine fantástico y de terror, nos estamos refiriendo a Lon Chaney, conocido con el apodo de “el hombre de las mil caras” y uno de los nombres más importantes para el desarrollo del cine en general. Su irrupción en el mundo del cine se produjo cuando ésta industria estaba todavía en pañales, cuando eran un pocos fanáticos que creían que ese nuevo medio de comunicación rompería todos los moldes establecidos, cuando los acuerdos y contratos se cerraban con un simple apretón de manos, en definitiva, cuando el cine no podía ser considerado la poderosa industria del entretenimiento en la cual pocos años después se convertiría.

17/4/11

El hombre que ríe / The man who laughs (1928)

una gran película del cine mudo dirigida por Paul Leni
Producida en el año 1928, El hombre que ríe fue una película auspiciada y financiada por la Universal gracias al hombre fuerte de la misma: Carl Laemmle. Con la mente puesta en superar el gran éxito que había supuesto para la misma productora el film El jorobado de Notre Dame (The hunchback of Notre Dame, 1923), protagonizada por el gran Lon Chaney, Carl decide llevar a la gran pantalla un drama escrito en el año 1869 por Víctor Hugo, el relato de este escritor francés estaba pensado como un crítica y una metáfora contra los abusos de la burguesía y el poder. Sustentado todo el relato en el personaje de Gwynplaine, un hombre con el rostro deformado, con una sonrisa perenne (deformidad creada por orden del rey cuando era niño), la novela representa la lucha continua de un ser aislado dentro de la sociedad, que responde con una sonrisa a cualquier crueldad a la que es sometido, tanto en el plano físico como moral, revelando un alma pura que desea encontrar el amor y la libertad por encima de cualquier otra cosa. El relato, muy fértil en ideas, contiene todos los puntos necesarios para desarrollar un gran film: drama, terror, deformidad física, crítica  social, traiciones…un crisol de elementos que a los ojos de Lammle se podría convertir en otro gran éxito en taquilla.

14/4/11

Slasher: tercera entrega de trailers

Hoy en El Terror Tiene Forma tercera entrega de trailers dedicados al Slasher. En esta ocasión cuatro películas estrenadas en el año 1980 que estoy seguro recordaréis con agrado, los títulos son los siguientes:
No respondas al teléfono (Don’t answer the phone) / Robert Hammer
Prom night / Paul Lynch
Sabe que estás sola (He Knows you are alone) / Armand Mastroianni
Viernes 13 (Friday the 13th) / Sean S. Cunningham
Espero que os sirvan de aperitivo para la nueva entrega de Scream.
Un saludo      







13/4/11

La isla del terror / Island of terror (1966)

La verdad es que me lo paso muy bien con estas películas que combinan sci-fi con terror, producciones que en su gran mayoría se mueven en las coordenadas del bajo presupuesto, con una gran imaginación como carta de presentación, con buenos trabajos en la dirección, interpretación y que el entretenimiento en su máxima expresión y su razón de ser. La isla del terror, también conocida como SOS el mundo en peligro, reúne todas esas premisas pero eleva aun más la propuesta presentada, digo esto por dos poderosas razones: Terence Fisher y Peter Cushing están en la película y este motivo, por si solo, ya es suficiente excusa para mirar la película con más simpatía y ganas de lo habitual.
Producida por Planet Film Productions, pequeño estudio ingles que durante la década de los sesenta, con buena parte del equipo técnico y artístico de la Hammer involucrado,  realizo unas cuantas películas, cuatro para ser concreto, enmarcadas todas ellas en el bajo presupuesto y con diferentes calidades en el resultado final. En el caso que nos ocupa el resultado final es muy correcto, si tenemos la capacidad de perdonar los pobres (pero simpáticos) fx y algunos giros de guión realmente poco creíbles, por no decir otra cosa.
La historia es la siguiente: en un apartado y tranquilo pueblecito de la costa irlandesa es descubierto el cadáver de un hombre, dicho cadáver tiene una peculiaridad: no le queda ni un solo hueso en el cuerpo. El doctor  Reginald Landers (Eddi Byrne), completamente desconcertado por el hallazgo, decide viajar a Inglaterra y solicitar la ayuda de Brian Stanley (Peter Cushing) y David Best (Edward Judd), dos eminentes doctores especializados en traumatología. Una vez convencidos de que no es ninguna broma parten los tres, acompañados de la novia de West (Carole Gray), hacia la remota isla. Una vez allí, descubren que las investigaciones para encontrar una cura contra el cáncer, que un colega suyo, el doctor Phillips (Peter-Forbes Robertson), estaba realizando, ha provocado una terrible mutación en los animales utilizados para hacer las pruebas. Las mutaciones resultantes, con una capacidad asombrosa para reproducirse, amenazan con extinguir toda clase de vida que se encuentren a su paso. La carrera para encontrar una solución y salvar sus vidas acaba de iniciarse.
Como podéis ver la historia no resalta por su complejidad, pero el buen hacer de Fisher, alejado de sus adoradas recreaciones de monstruos clásicos y ambientes góticos, logra que el film sea un festival de ciencia ficción y terror absolutamente recomendable. Haciendo gala de un sentido del ritmo apabullante y aprovechando hasta sus últimas consecuencias los exiguos recursos a su alcance, Fisher logra que una pequeña e intrascendente propuesta adquiera, por momentos, un brillo especial que no puede dejar de gustar a los aficionados del cine fantástico.
Por otro lado las interpretaciones son bastante convincentes, la sola presencia de Cushing ya lo garantiza, y los personajes, a pesar de algún cliché interpretativo, dan bastante vida y credibilidad a todas las secuencias.
Por otra parte los silicatos (que así se llaman las mutaciones), a pesar de su aspecto un tanto “barato”, dan el pego, entrando por derecho propio en la mitología del cine fantástico, pudiéndose archivar al lado de algunos de los memorables monstruos de Corman o de los adorables bichejos que adornaban muchas de las pelis de los años ’50 de ciencia ficción.
La curiosidad...
mato al gato...
En definitiva, una película entrañable, imaginativa, con un buen ritmo y algunas secuencias que pueden pasar a los anales de este género que tanto nos gusta. No se puede pedir mucho más a un film de bajo presupuesto, pero que fue realizado con profesionalidad y rigor, y al que el paso del tiempo no le ha añadido nada pero tampoco le ha quitado, por lo que su visionado puede ser una agradable sorpresa para muchos aficionados. Un clásico menor, pero clásico al fin y al cabo.
Un saludo amigos/as de El Terror Tiene Forma.              
En busca del almuerzo

Ficha Técnica
Año: 1966 / Director: Terence Fisher / Productor: Tom Blakeley, Gerald A. Fernback, Richard Gordon / Guión: Edward Mann, Al Ramsen / Fotografía: Reginald H. Wyer / Música: Malcolm Lockyer / Maquillaje: W.T. Partleton, Bunty Phillips / FX: Michael Albrechtsen, W.T. Partleton / País: UK / Duración: 89m. / Formato: 35mm  / Proporción: ¿? / Color
Ficha Artística
Peter Cushing, Edward Judd, Carole Gray, Eddie Byrne, Sam Kydd, Niall MacGinnis, James Caffrey, Liam Gaffney, Roger Heathcote, Keith Bell, Margaret Lacey, Shay Gorman, Peter Forbes-Robertson, Richard Bidlake, Joyce Hemson, Edward Ogden  
Edición en DVD
Audio: Castellano, Inglés (Dolby Digital 2.0) / Subtítulos: Si / Pantalla: Fullscreen, 1:33.1, 4:3 / Calificación: 7 / Extras: No / Distribuidora: Vellavision S.L. / Precio: ¿? € / Valoración de la edición: 5 / Comentario: Actualmente descatalogada tanto en España como en USA

10/4/11

Barbara Steele, belleza y carisma en el terror

Barbara Steele es un mito dentro del cine fantástico y uno de los referentes básicos a la hora de hablar del cine gótico. Su primer film verdaderamente importante en la gran pantalla fue con La máscara del demonio (1960) del grandioso Mario Bava, después de semejante debut el avispado Roger Corman la recluto para protagonizar, junto a Vincent Price, la película El péndulo de la muerte (1961). A partir de ese momento su carrera estuvo salpicada de memorables trabajos que explotaban su belleza y sensualidad pero también su lado más oscuro y perverso, de esta manera directores como Ricardo Freda, Mario Caiano, Lucio Fulci o Massimo Pupillo, entre otros, supieron aprovechar su magnética mirada y su innegable carisma, para elevar el listón de películas que ya de por sí eran autenticas obras maestras del terror. Hoy vamos a dedicarle el post a esta reina del fantástico trayendo a El Terror Tiene Forma cinco trailers y una galería de fotos / carteles de sus películas más emblemáticas.
Los trailers son los siguientes:
La máscara del demonio (La maschera del demonio, 1960), Mario Bava
El péndulo de la muerte (The pit and the pendulum, 1961), Roger Corman
El horrible secreto del Dr. Hichcock (L’orribile segreto del Dr. Hichcock, 1962), Ricardo Freda
Los amantes de ultratumba (Gli amanti d’oltretomba, 1965), Mario Caiano
5 tumbas para un medium (5 tombe per un medium, 1965), Massimo Pupillo
Buenos amigos/as hoy tenéis una ración de terror gótico, a disfrutarlo. 











8/4/11

Carlos Aured, dirigiendo el terror

Carlos Aured, uno de los grandes directores del cine fantástico en este país
Conocí a Carlos, por motivos profesionales, sobre el año 2000, me encontré con una persona franca, abierta, honesta y que hacía gala de una ilusión y una afición hacia el cine en general y hacia el fantástico en particular, que el paso de los años no había podido diluir ni corromper. Miraba hacia el pasado sin ira y esperaba el futuro con esperanza, con solo un deseo en su cabeza: volver a dirigir. Poco a poco nos fuimos haciendo amigos, compartimos buen yantar y hablamos durante horas y horas de su buena época como director, de su relación con Jacinto y de mil y una anécdotas que salpicaban los, a menudo, accidentados rodajes, anécdotas que explicaba con los ojos brillantes y un poco húmedos por la emoción. Los años pasaron pero la amistad no decreció, hasta que un triste febrero del año 2008 me comunicaron su repentino fallecimiento. Sirva la editorial de hoy para homenajear una trayectoria, una amistad y, aunque un poco tarde, recordar su figura.
Carlos Aured y Paul Naschy en esta emblematica película
Hablar de Carlos Aured es hablar de uno de los artesanos más brillantes y personales del cine de terror realizado en nuestro país, a pesar de que su filmografía dentro del género no es muy abundante y de que, como es normal, su figura y su trabajo es más respetado fuera de nuestras fronteras que en nuestro carnavalesco país, su producción dignifica toda una época, en la cual España facturaba buenas películas de género (muchas de ellas absolutamente geniales) y sembraba las semillas de un culto que a día de hoy está más vivo que nunca. Esas películas y esos realizadores crearon un estilo propio a partir de premisas e influencias del fantástico mundial, consolidaron un mundo en el cual el terror, la renovación de conceptos y una imaginería visual muy personal se daban la mano, dando como resultado una larga lista de films justamente recuperados y valorados actualmente como se merecen por los aficionados y parte de la critica especializada.
Carlos había recorrido todo el camino dentro de la industria cinematográfica y de ocio en general, desde sus inicios en el teatro, posteriormente en la televisión para aterrizar finalmente en el mundo del cine, en el cual realizó todos los trabajos posibles para ir superando, uno a uno y poco a poco, los escalafones jerárquicos hasta que en el año 1972 le llegó la oportunidad de dirigir una película producida por Profilmes S.A., protagonizada por Paul Naschy (que también ejercía de guionista) y que llevaba por título El espanto surge de la tumba. No había sido un camino fácil, atrás quedaban sus trabajos como ayudante de dirección a las ordenes de Leon Klimovsky (por ejemplo en La noche de Walpurgis, 1971) o sus filtreos con el spaghetti western en diversas coproducciones. El éxito de El espanto surge de la tumba propició el nacimiento de una buena relación con Naschy, que a la postre daría sus frutos en forma de otras tres películas del dúo y que marcarían uno de los momentos más álgidos dentro del panorama de cine de terror en nuestro país.
El espanto surge de la tumba
El espanto surge de la tumba
Tras su primera película vendrían títulos como La venganza de la momia (1973) con Paul Naschy, Jack Taylor, Helga Liné y María Silva, La noche de la furia (1974), Los fríos senderos del crimen (1974), El retorno de Walpurgis (1974) y Los ojos azules de la muñeca rota (1976), éstos dos últimos en colaboración, otra vez, con su amigo Paul.  
A partir de ese momento, como muchos de sus contemporáneos en la dirección, la caída de la censura y la explosión sexual que ese acontecimiento provocó en España, hizo que estos brillantes artesanos, atraídos por el color del dinero, abandonaran las películas de género fantástico y se pusieran a facturar simpáticos productos softcore con títulos tan despatarrantes como El fontanero, su mujer y otras cosas de meter...(1981), pero eso es otra historia que merecería otro, y extenso, artículo a parte.
otra colaboración de Carlos Aured con Paul Naschy
Volvamos al fantástico, los títulos antes mencionados conforman la corta, pero intensa, carrera como director de Carlos en este género. Un catálogo que muestra y demuestra la calidad y la habilidad con que Aured combinaba atmósferas densas, oprimentes y malsanas, con perfectas pinceladas de un horror más moderno, efectista e impactante, añadiendo las justas medidas de sangre y truculencia que demandaba el público en esos años. Otro punto a resaltar es la química existente con Paul Naschy, sus cuatro colaboraciones resaltan por poseer una personalidad muy acusada, y es de recibo entretenernos un poco en ellas.
El espanto surge de la tumba es una obra poderosa, surgida de la fijación que tenía Paul Naschy con la figura histórica de Gilles de Rais (curioso personaje el amigo). En ella se nos cuenta la historia de Alaric de Marnac (alter ego de Gilles de Rais), un ente maligno que vuelve de la tumba para vengar su muerte acaecida años antes.
Rodada en cuatro semanas, protagonizada por Paul Naschy, Emma Cohen, Víctor Alcázar, Helga Liné y Luis Ciges, con la música del conocido compositor Carmelo Bernaola y la ayuda inestimable de Julián Ruiz, uno de los maestros del maquillaje en nuestro país, el film se ha convertido con el paso del tiempo en una reverenciada cult movie y eje fundamental para entender el cine de terror que se realizaba en esos años. Carlos dirige con brío y audacia una historia, en la cual, se combinan a la perfección atmósferas góticas y misteriosas con impactantes escenas dignas de cualquier producción gore o splatter realizada fuera de nuestras fronteras.
La siguiente colaboración de Naschy y Aured fue La venganza de la momia. Recuperando el mito de la momia y muy cercano al espíritu que de esta quiso dar la productora británica Hammer Films, nos encontramos ante una producción raramente exótica, con un planteamiento muy cercano al cómic y con un mensaje socio político bastante contundente. El film narra la historia del faraón maldito Amenhotep y de su ambicioso y cruel descendiente Assad Bey (doble papel para Naschy). La venganza de la momia es un film realmente bueno, tanto su ambientación, guión, decorados e interpretaciones rayan a gran altura y el trabajo de Aured es realmente de notable alto, sabiendo crear y dotar a la historia narrada de una atmósfera malsana y decadente realmente muy lograda, amen de conseguir un ritmo que facilita ostensiblemente el visionado de la misma. Como interpretes principales el film contó con el concurso de Jack Taylor, Helga Liné, María Silva, Rina Ottolina y Luís Davila.
una de las películas más conocidas de Carlos Aured
Con El retorno de Walpurgis, que, a pesar del título, no es una continuación directa del famoso film de Klimovsky, sino más bien una historia paralela, Aured consigue uno de sus trabajos más redondos y conjuntados, que rápidamente se convierte en pieza clave dentro de la filmografía de Naschy. La obra se beneficia de unas secuencias iniciales ambientadas en la Edad Media, posteriormente misas negras, sacrificios humanos y por supuesto la leyenda del hombre lobo, con más de un guiño a las producciones de la Universal, se encargan de crear una angustiosa y tensa película de TERROR con mayúsculas. Fue protagonizada por Naschy (también ejerciendo de guionista), María Silva (fenomenal su creación de Elizabeth Bathory de Nadasdy), Fabiola Falcón, José Manuel Martín y Inés Morales. De la música se encargo Antón García Abril y Pablo Perez de los efectos especiales, este último con una carrera espectacular a sus espaldas en títulos tan emblemáticos como Pánico en el transiberiano (1972), El jorobado de la Morgue (1973) o El buque maldito (1974).
un giallo dirigido por Carlos Aured
Los ojos azules de la muñeca rota supuso el nacimiento del concepto de giallo puro en la producción de este país, aunque desde un prisma personal que lo aleja de las producciones italianas que por esos años copaban las pantallas. La sinopsis y esquema de la película es sencillo; en ella se nos cuenta la llegada de Gilles (Paul Naschy) a un pueblecito rural francés, allí es acogido en una casa para desempeñar diferentes trabajos, la casa esta habitada por tres hermanas a cada cual más extraña; una acomplejada por una mano ortopédica, otra condenada a vivir en una en una silla de ruedas a causa de un accidente y por último la última hermana con pulsiones ninfomaníacas absolutamente enfermizas. Coincidiendo con la llegada al pueblecito de Gilles, una serie de macabros y singulares asesinatos asolan la localidad, todas las victimas presentan un punto en común: sus ojos han sido arrancados.
Aured dispone de conceptos básicos para lograr un esquema narrativo que se nutre de diferentes elementos, de esta manera la pulsión sexual, los resortes para crear tensión y la crueldad y violencia de los asesinatos se combinan para lograr una de las películas más recordadas de esa época. Narrado con un ritmo intenso, pero a la vez bastante contenido, el film es absolutamente cruel y malsano, brillando con luz propia el film solo puede calificarse de antológico dentro de las coordenadas del género fantástico. Acompañando a Naschy nos encontramos con Diana Lorys, María Perschy, Pilar Bardem, Luis Ciges y Eva León. La banda sonora fue compuesta por Juan Carlos Calderón. Otra bomba en taquilla que consolido la edad de oro del terror en nuestro país.
Después se su fructífera etapa en el softcore, Aured se distancio de su trabajo como director pero siguió involucrado en el mundo de la televisión y el cine, ejerciendo como productor en películas como Monster Dog (Leviathán, 1984) con la presencia de Alice Cooper y Victoria Vera (vaya combinación) o Alien predator (Cosmos mortal, 1987).
el último e inacabado proyecto de Carlos Aured
Paralelamente intentó por todos los medios volver a la dirección con proyectos como Unidos por la sangre, guión que corrió por todas las productoras de este país, incluida Filmax en su proyecto Fantastic Factory, pero que no consiguió interesar a nadie; los años habían pasado, nadie se acordaba de su nombre (cosa habitual, en el desmemoriado y poco agradecido sector audiovisual de este país) y nadie se atrevía a financiar un proyecto encabezado por dos viejas glorias del terror.
En el año 2007, Paul Naschy ofreció la oportunidad a Carlos de dirigir un nuevo film titulado Empusa, sin embargo discrepancias con la productora provocaron que abandonara el proyecto, siendo sustituido por Naschy, que a la postre tampoco podría acabar el rodaje por su súbito fallecimiento. Recientemente ha sido estrenada.
Carlos Aured fallecía el 3 de febrero del 2008, la causa, un repentino y fulminante ataque al corazón, tenía 71 años y todavía conservaba intacta su ilusión por el cine. Una perdida que, salvo unas breves notas a pie de página en algún periódico, paso casi completamente desapercibida para todos los aficionados. Sirva ésta editorial como homenaje póstumo y tardío a uno de los grandes directores del fantástico que ha tenido este país.
Un saludo amigos/as de El Terror Tiene Forma.  





7/4/11

Carnacki, el cazador de fantasmas

Carnacki, el cazador de fantasmas, W.H. Hodgson
El próximo 23 de abril (día de Sant Jordi, para los despistados) la editorial Valdemar pública, Carnacki, el cazador de fantasmas. Este es el tercer tomo dedicado al influyente escritor William Hope Hodgson, en el se recogen las nueve aventuras protagonizadas por este detective de lo sobrenatural, los relatos son los siguientes: La cosa invisible, La puerta del monstruo, La casa entre los laureles, La habitación que silbaba, El investigador de la última casa, El caballo invisible, El encantamiento del Jarvee y El hallazgo.
El tomo tiene 240 páginas y costara sobre los 22 €. Una minucia si tenemos en cuenta la calidad de la edición y las horas de plena satisfacción literaria que regalara a los aficionados.
Un nuevo puntazo de la mejor editorial de este país.
Un saludo  

6/4/11

La perversa caricia de Satán


El amigo Diego y su Buque Maldito siguen alegrando los días a todos los aficionados al género de terror de Barcelona y alrededores. En este caso anuncian para el día 30 de Abril a las 18 horas la proyección de la película La Perversa caricia de Satán, que fue dirigida por Jordi Gigó en el año 1975. Protagonizada por Silvia Solar, María Silva, Olivier Mathot, José Nieto, Víctor Israel y José Lifante, este film nos muestra la creación de un monstruo, al cual se le ha dado la vida gracias a un extraño rito satánico. Un cóctel de satanismo, zombies, mad doctor y pequeñas pinceladas eróticas, no se que más se puede pedir para una tarde de sábado.  
El actor José Lifante, con un curriculum que tira de espaldas, asistirá a la proyección para hablarnos al finalizar la proyección de toda su carrera.
Como siempre desear toda la suerte del mundo a esta iniciativa, recordaros que el pase es gratuito y animaros a que os paséis por el evento.
Más información: El Buque Maldito
Un saludo.