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Tu Web del Cine de Terror

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27 mayo 2011

Jesus Marti

VINCENT PRICE, LA OTRA CARA DEL TERROR

Como complemento al homenaje que publique el otro día dedicado al grandioso Vincent Price, hoy traigo a El Terror Tiene Forma varios videos que se alejan un poco de sus trabajos más conocidos. Los dos primeros son sendas apariciones en el show de los Muppets. El tercero video es una aparición junto a Alice Cooper. El cuarto es un curioso spot publicitario de Polaroid anunciando sus VHS y por último una canción del grupo Zombina and the Skelletones dedicada al actor.
Estos videos dan una imagen poco usual del actor, pero ofrecen al fan otro punto de vista , digamos, más terrenal sobre su ídolo.
En fin, recordad que hoy es el aniversario del nacimiento de Price, por lo que no estaría de más que esta noche dedicarais un par de horas a visionar un par de sus excelentes películas, yo ya tengo mi elección: Matar o no Matar y El péndulo de la muerte.
Un saludo amigos/as.







25 mayo 2011

Jesus Marti

VINCENT PRICE, EL PRINCIPE DEL TERROR

uno de los más grandes actores del cine fantástico
El día 27 de mayo se cumplen 100 años del nacimiento de uno de los actores más conocidos, respetados y carismáticos del mundo del cine en general y del terror en particular, nos estamos refiriendo al llamado “el príncipe del terror”, el señor Vincent Price. Es difícil expresar con palabras lo que este caballero supuso para el cine fantástico, sus personajes se han convertido, con el paso del tiempo, en iconos perfectamente reconocibles y es muy difícil, por lo menos para mí, separar a Price de, por ejemplo, el rostro deformado del Dr. Phibes o del atormentado escultor Henry Jarrod. Vincent Price fue durante años ese amigo al que esperas con ilusión, seguro de que cuando te reencuentres con él no te va a defraudar, te va a hacer disfrutar (como mínimo) y si hay suerte te presentará otro brillante y terrorífico personaje que durante mucho tiempo estará rondando por tu cabeza.  
El otro día, dándole vueltas a la idea de realizarle un homenaje en El Terror Tiene Forma, me di cuenta de que en la web existen miles de páginas que repasan, con más o menos acierto, la biografía y principales trabajos del genial actor, por lo que decidí realizar este post desde el punto de vista que más me interesa: las películas. Revisando su larga trayectoria y seleccionando una serie de películas, elección siempre injusta y propensa a no contentar a nadie, decidí escoger seis de los trabajos que representan, en sí mismos, las múltiples facetas y registros que Price poseía y tan bien representaba delante de las cámaras, como es lógico la elección sólo tenía un condicionante, la película escogida debía de tener un mínimo componente de carácter fantástico o de terror.
Vincent Price en una de sus películas más famosas
La selección efectuada abarca y representa las múltiples facetas del actor, facilitando, al aficionado que no conozca a tan insigne personaje o a aquel que quiera recuperarlo, un libro de ruta conciso que despierte la curiosidad y las ganas por ver estas grandes películas, muchas de ellas absolutamente irrepetibles, que marcaron una época en el cine de terror. Como complemento al homenaje unos cuantos trailers de las películas comentadas. Si os parece vamos a ello.

Otra película excepcional de Vincent Price
Los crímenes del museo de cera (House of Wax, 1953). La película Los crímenes del museo (Mystery of the wax museum, 1933) del gran Michael Curtiz, tuvo su remake, años después, en esta fabulosa y macabra producción dirigida por André de Toth. Una película mítica, con cualidades, tanto visuales, dramáticas e interpretativas, perfectamente válidas hoy en día y uno de los puntos culminantes del cine de terror salpicado de considerables dosis del mejor cine de suspense que acompañan a una intensa historia de locura y venganza. Price se desenvuelve como escorpión en el desierto en esta producción, en todas sus apariciones se come (literalmente) al resto de actores, la riqueza y expresividad de su voz, su porte señorial y carismático y, sobre todo, el aire malsano de su personaje, logran elevarlo a los altares del género de terror, lugar que ya no abandonaría jamás. La película sigue conservando hoy en día toda la potencia que tenía en su momento, un delicioso placer macabro, donde todos los elementos están conjuntados y medidos para provocar elegantes escenas de suspense y terror, que aúnan en su interior todo lo mejor y lo peor del ser humano. Un gran e imprescindible clásico.
La comedia de los terrores (The comedy of terrors, 1963). Una película dirigida por el nunca suficientemente aplaudido Jacques Tourneur ya es suficiente excusa para justificar su visionado, pero si encima viene acompañada de actores de la talla de Boris Karloff, Peter Lorre, Basil Rathbone y nuestro amado Vincent Price no hay excusa en el mundo que justifique no conocerla. La película es una brillante comedia, como su título indica, donde el humor negro y los diálogos mordaces conducen al film por un delirante viaje a través de las miserias y bajezas del ser humano. Waldo Trumbull, el personaje al que da vida Vincent Price, pasa a la historia por ser uno de directores de funeraria más misógino, avaricioso, alcohólico, pedante y absolutamente falto de escrúpulos de la historia del cine, por supuesto el actor saca a la luz su amplio abanico de recursos escénicos y, junto a sus compañeros de reparto, nos ofrece una de esas películas que son difícilmente olvidables y absolutamente irrepetibles. Una comedia negra magnífica de obligado visionado.
La mascara de la muerte roja (The masque of the red death, 1964) es, para mi gusto, la mejor adaptación realizada por el dúo Corman / Price sobre la obra de Edgar Allan Poe. La película, de una malignidad brutal, es un fresco vivo y colorido donde Roger Corman combina dos relatos del maestro (el que da título a la película y Hop Frog), en el cual la asombrosa capacidad de este director para crear ambientaciones, atmósferas y tensión, sobrepasa de largo nuestra capacidad de sorpresa. De todas maneras este artículo no va dedicado a Corman, por lo que vamos a lo nuestro: Vincent Price. En esta película, el actor compone una de sus piezas más emblemáticas, sugestivas, malsanas y terroríficas de su carrera. Sin un ápice de humor y arropado en todo momento por las escenas delirantes (sobre todo los últimos veinte minutos) y la increíble paleta cromática de Corman, Price, o más bien su alter ego el Príncipe Prospero pasea su altanera figura, hace y deshace a su gusto, desata su sadismo y juega a corromper cualquier cosa pura que se cruce en su camino. Es obvio mencionar toda la galería de escenas y diálogos que aderezan el film, sólo puedo decir que muchos de ellos son inolvidables y han pasado a la historia del cine. Esta película es una muy buena muestra de hasta dónde podía Price llegar en sus interpretaciones, pletórico en registros, declamando (versión original, please) con convicción, empleando cada uno de sus movimientos, faciales y corporales, para dar fuerza a su turbio personaje y llevar el todo peso de la película con ritmo y eficiencia. Inmejorable.
Corman y Price dando imagen a la obra de Poe
El último hombre sobre la tierra (The last man on Earth aka L’ultimo uomo della terra, 1964), es la primera adaptación cinematográfica de la novela Soy Leyenda (I am Legend), escrita en el año 1954 por Richard Matheson. Esta producción italiana con guión del mismo Matheson, ofrece un espectáculo de ritmo desigual y algo inocente, que lastrado por un mínimo presupuesto puede, en muchos momentos, condicionar el visionado del mismo.  Sin embargo, la película cuenta con dos poderosos y llamativos elementos que refuerzan el interés por la misma, por un lado la particular apariencia visual de los vampiros, tanto su imagen como sus movimientos son una influencia clara y notoria sobre los zombies que Romero popularizaría en su film La noche de los muertos vivientes (Night of the living dead, 1968). Por otro lado, por supuesto, el gran Vincent Price, su actuación es intensa y sublime, logrando transmitir él solito todo un crisol de emociones y sentimientos que transitan entre la locura, la soledad, el odio, los remordimientos y la desorientación propia de la situación que se nos presenta, un viaje alucinado entre la supervivencia y la venganza que el actor, con carismática presencia, acomete con grandeza. Esta película sin Price sería del montón y fácilmente olvidable, pero su presencia y actuación consiguen que los múltiples y variados defectos de la misma, pasen completamente desapercibidos y su visionado se convierta en un placer, en una degustación intensa y perdurable que hoy en día deviene en un espectáculo perfectamente válido. Una rareza fílmica que Vincent Price convierte en algo más…
Matheson está orgulloso de esta versión de su relato
Matar o no matar, este es el problema (Theater of blood, 1973) es una película que comparte buena parte de sus intenciones y argumento con otra de esas obras clásicas, pero menores a nivel de audiencia, como es El abominable Dr. Phibes (The abominable Dr. Phibes, 1971) de Robert Fuest. Matar o no matar es una producción británica que, sorpresa, no está auspiciada ni por la Hammer ni por la Amicus, las dos grandes productoras inglesas de esa época. Dirigida por Douglas Hickox (creo recordar en su única incursión en el género de terror), realizador meticuloso pero sin alma, la película  transcurre plácidamente entre la comedia negra y el terror más impactante, narrando la historia de un limitado actor teatral, Edward Lionheart (Vincent Price), especializado en escenificar obras de Shakespeare, que al serle denegado otra vez el premio al mejor actor por la asociación de críticos decide suicidarse y se le da por muerto (aunque en realidad no ha consumado el acto final). Como es lógico, poco después, reaparece completamente enajenado y, con la ayuda de su hija y una extraña cohorte de personajes, decide vengarse asesinando (con las obras de Shakespeare como inspiración) a cada uno de los críticos que le denegaron tan ansiado premio. La película sin ser una obra perfecta sí que representa y escenifica a la perfección el tipo de producto que es: un vehículo para el lucimiento de Price, y éste por supuesto no decepciona. El repertorio interpretativo está a la altura de las grandes ocasiones, variados registros, presencia imponente y uso de la voz como un recurso ilimitado para crear tensión y atmósfera. Totalmente recuperable y recomendable, esta pequeña producción nos recuerda la importancia de un actor que, por sí solo, aguanta y eleva la categoría del producto final.
Eduardo manostijeras (Edward scissorhands, 1990). La inclusión de este film viene motivada, obviamente, por ser la última gran aparición en pantalla grande de Price. Tim  Burton, fan confeso del actor, le dio la oportunidad de aparecer, de forma casi testimonial, en éste perfecto, macabro y surrealista cuento de amor, encarnando al inventor que ha creado a Eduardo. Me perdonaréis si comento la gran emoción y congoja que me produjo ver en acción a Vincent en las dos secuencias en las que aparece, en especial la que el inventor muere antes de poder colocar las manos a la criatura, pocos actores son capaces de dar a una secuencia un dramatismo tan real, tan creíble y tan emocionante con unos pocos gestos y movimientos, esa escena para mí es el compendio perfecto de todas las virtudes de este gran actor, amén de una despedida digna, justa y premonitoria de su propia muerte. Estoy seguro que para Vincent Price fue un orgullo poder despedirse de todos sus fans con este film (seguramente el mejor de toda la carrera de Burton), en un papel escrito y pensado exclusivamente para él.
la última interpretación del maestro
Sabrán perdonarme los fans de este actor la omisión de films, quizás más importantes, como La mosca (The fly, 1958), La mansión de los horrores (House of haunted hill, 1959) o La caída de la casa Usher (House of Usher, 1960), entre otras muchas, pero la selección realizada, aparte de muy personal, es obviamente incompleta ya que es imposible comentar o mencionar todas las grandes películas en las cuales ha intervenido este grandioso actor. De todas maneras el objetivo de homenajearlo en su centenario creo que se ha cumplido, yo por mi parte esta noche voy a marcarme una sesión con dos películas de este genio del séptimo arte y de paso le rendiré un más que merecido tributo.            
Un saludo amigos/as de El Terror Tiene Forma.










23 mayo 2011

Jesus Marti

Los niños y el terror en el cine (parte 2)

Hoy toca la segunda parte de los trailers dedicados a los niños en el cine de terror. Pronto tendré el gusto de hacer sendos artículos de algunos de estos títulos, por el momento disfrutemos con estos videos y recemos para que nuestros hijos no tengan, de repente, un comportamiento extraño.
Las películas son las siguientes:
¿Quién puede matar a un niño? (1976), Narciso Ibáñez serrador
El rostro de la muerte (Alice, sweet, Alice aka Communion, 1976), Alfred Sole
Cumpleaños Sangriento (Bloody Birthday, 1981), Ed Hunt
The Children (2008), Tom Shankland
Un saludo.  








20 mayo 2011

Jesus Marti

Los niños y el terror en el cine (parte 1)

Los niños, esos seres dulces y encantadores, a veces pierden el oremus y cuando eso pasa el resultado es absolutamente malsano y terrorífico. En el cine de terror un buen puñado de películas ha explotado esta situación, y sin ser un sub género claramente asentado, si que nos ha ofrecido y aportado, en diferentes décadas, películas que han marcado una época, convirtiéndose, por diferentes motivos, en referentes ineludibles cuando se tiene que hablar de horror en estado puro. Y es que no hay nada más terrorífico que ver las dulces y angelicales caras de los niños, acercándose lentamente y blandiendo, con deleite, cuchillos, hachas o cualquier utensilio cortante, mientras sus infantiles risas resuenan a tu alrededor.
Como muchas de estas películas van a tener, próximamente, un artículo propio en El Terror Tiene Forma, he pensado en incluir como aperitivo los trailers de las mismas para que abráis boca.
En esta primera entrega las películas son las siguientes:
El pueblo de los malditos (Village of the Damned, 1960), Wolf Rilla
Suspense! (The innocents, 1961), Jack Clayton
El otro (The other, 1972), Robert Mulligan
Noche Infernal (Nothing but the night, 1973), Peter Sasdy
Espero que os gusten. Un infantil e inocente saludo.






18 mayo 2011

Jesus Marti

After Life (2010)

A medio camino entre thriller psicológico y película de fantasmas al uso, ésta producción del año 2010 dirigida por Agnieszka Wojtowicz-Vosloo (ópera prima), deja en el espectador una sensación de inexplicable desconcierto y total confusión. Por mi parte no acabo de entender cómo una historia, alargada y estirada hasta la saciedad, ha contado con un presupuesto más que generoso (4.500.000 $), tiene como protagonistas a dos interpretes conocidos (Liam Neeson y Christina Ricci) y, contando, con un resultado visual apañado y esmerado técnicamente, no sobresale, no obstante de la medianía más absoluta y, en ocasiones, del aburrimiento más letárgico.
La historia presentada en After life es la siguiente: Anna Taylor (Christina Ricci) y su novio Paul Coleman (Justin Long) están atravesando una crisis en su relación. Después de una pelea en un restaurante  a causa de un malentendido, Anna tiene un accidente de coche. Horas después la chica se despierta en una funeraria, el responsable de la misma, Eliot Deacon (Liam Neeson), le dice que es una especie de medium, que su labor es facilitar el tránsito hacia una nueva realidad y que ella, efectivamente, está muerta, por lo que tiene que irse acostumbrando a su nueva situación. A partir de ese momento, una serie de extraños acontecimientos conducirán a Anna a una demencial existencia.
Con la mente puesta en diferentes producciones anteriores que tocan estos mismos temas, en el horizonte se vislumbra claramente la notoria influencia de El sexto sentido (The sixth sense, 1999), la propuesta de After Life no va más allá de lo que el espectador quiera involucrarse o identificarse en la historia. Tramposa a rabiar y jugando continuamente con el “soy pero no soy”, el film, en un principio, va de película de rollo sobrenatural pseudo filosófico, para posteriormente ir destilando, aquí y allá, pequeñas gotas de un thriller más terrenal, permitiendo al espectador escoger la opción que más le agrade o satisfaga en función de la capacidad de imaginación o tolerancia hacia los continuos quiebros y requiebros de su trama argumental.
La dirección es un poco lenta, dispersa en muchos momentos, a la par que muy clásica técnicamente hablando. El film es elegante visualmente, bien realizado y estéticamente correcto, pero yo echo de menos algo de alma y claridad de ideas en la concepción final del invento; no sé si debido al guión, a la falta de una idea clara y concisa de lo que se quiere explicar o a un afán de contentar a diferentes segmentos de público, para asegurar un presumible éxito de taquilla, la verdad es que el film se queda en medio de la nada más absoluta, una deriva sin rumbo que no lleva a ningún lado y que provocará tanto rechazo como aprobación en los aficionados al fantástico.
A destacar la labor de Liam Neeson, él solo aguanta buena parte del metraje y su recreación del dueño de la funeraria es a, partes iguales, sólida e inquietante, salvando muchas de las forzadas situaciones impuestas por el guión, un pedazo de actor que parece un poco despistado en los últimos años. Por su parte Christina Ricci poco puede hacer con su papel, la misma cara y el mismo registro adornan toda su actuación. Para los interesados comentaré que en buena parte de la película la señorita está en bolas o medio en bolas, situación que, supongo, hará las delicias de los fans de la actriz.
La banda sonora está compuesta por Paul Haslinger (miembro de una de las formaciones de Tangerine Dream), siendo atmosférica, con una adecuación correcta a la trama y perfecta en sus momentos más intensos. Un trabajo en las coordenadas habituales de éste caballero que ya había trabajado en producciones de corte fantástico como Los viajeros de la noche (Near dark, 1987), Underworld (2003) o Turistas (2006).          
No voy a extenderme más, After Life es una película con buenas intenciones que no consigue dar lo que promete y lo que es peor, si se está atento, las posibles sorpresas no lo son tanto, por lo que la esencia vital del producto queda bastante desvirtuada.
Recomendada para fans de mister Shyamalan y para degustadores del rollo sobrenatural más descafeinado e inocente. Estoy seguro que la película será amada y odiada a partes iguales y tanto los detractores como los defensores tendrán balas más que suficientes para defender sus argumentos, por mi parte un film más, que seguramente no volveré a ver nunca aunque, si tengo que ser completamente sincero, últimamente he visto cosas bastante más insustanciales.
Un saludo amigos/as.



Ficha Técnica
Año: 2010 / Director: Agnieszka Wojtowicz-Vosloo / Productor: Brad M. Gilbert, Bill Perkins, Celine Rattray / Guión: Agnieszka Wojtowicz-Vosloo, Paul Vosloo, Jakub Korolczuk / Fotografía: Anastas N. Michos / Música: Paul Haslinger / Dirección Artística: Anu Schwartz / Maquillaje: Vincent Schicchi, Nicki Ledermann, Andrea Miller, Robin Day, Angel De Angelis / FX: Andrew Mortelliti, Steve Tozzi / País: USA / Duración: 104m. / Formato: 35mm  / Proporción: 2.35: 1 / Color / Site Oficial  
Ficha Artística
Liam Neeson, Christina Ricci, Justin Long, Chandler Canterbury, Luz Alexandra Ramos, Josh Charles, Celia Weston, Rosemary Murphy, Malachy McCourt, Shuler Hensley, Alice Drummond, Doan Ly, Sam Kressner, Jack Rovello, Prudence Wright Holmes, Barbara Singer, Erin Ward, Mark Heskin, Celene Keller, Laurie Cole, Mark Gerrard, Jody Ebert  
Edición en DVD (Importación)
Audio: Inglés / Subtítulos: Castellano, Inglés / Pantalla: Widescreen / Calificación: Rated / Extras: Si / Distribuidora: Starz, Anchor Bay / Precio: 13,59 $ / Valoración de la edición: 6 / Extras: Audiocomentario de Agnieszka Wojtowicz-Vosloo, Documental: Delving into the After life: The art of making a thriller, Trailer   

16 mayo 2011

Jesus Marti

Insidious, próximo estreno

Ya llega a España la última película de James Wan y Leigh Whannell, director y guionista, respectivamente, del mega éxito en taquilla Saw (2004). Los dos amigos han tenido la suerte de tener como productores a Jason Blum, Oren Peli y Steven Schneider, artífices de otro de los taquillazos de los últimos tiempos, la sobrevalorada Paranomal Activity (2007). La historia, en palabras de su propio director, es una historia sobre fantasmas y casas encantadas que rinde homenaje a los clásicos de este sub-género, pero que pronto se convierte en algo completamente diferente.
Tras su paso por Sitges y su posterior estreno (1 de abril) en las carteleras americanas, Insidious (así se llama el invento) se ha transformado en un fenómeno mediático, que en menos de tres semanas ha recaudado la asombrosa cifra de 30 millones de dólares (el presupuesto fue de 1,5 millones de dólares).
La película esta protagonizada por Patrick Wilson (Watchmen), Rose Byrne (X- Men), Lin Shaye (Serpientes en el avión / Snakes on a plane) y Barbara Hershey (Cisne Negro / Black Swan y 11:14 Destino final).
Insidious nos cuenta la historia de una familia con tres hijos que se traslada a una nueva casa. Uno de sus hijos tiene un, aparentemente leve, accidente que, a la mañana siguiente, lo deja sumido en un profundo coma. Los médicos no tienen explicación ante tan extraña situación, paralelamente la pareja protagonista empieza a sufrir unas terroríficas experiencias sobrenaturales, que les obligaran, primero a cambiar de casa y después a intentar afrontarlas con la ayuda de un grupo de investigadores de lo oculto.
La película se estrena el próximo 10 de junio de la mano de Aurum.
Próximamente le dedicaremos un artículo en profundidad, pues las películas sobre casas encantadas y maldiciones varias siempre son bienvenidas en El Terror Tiene Forma.
Un saludo amigos/as. 


12 mayo 2011

Jesus Marti

Slasher, cuarta entrega de trailers

Siguiendo con nuestra colección de trailers slasher hoy incluimos cinco películas del año 1981, que seguro harán las delicias de los aficionados a tan sangriento subgénero.
Las películas son las siguientes:

Halloween II, 1981, Rick Rosenthal
El asesino de Rosemary / The Prowler, 1981, Joseph Zito
El día de la graduación / Graduation day, 1981, Herb Freed
Examen final / Final exam, 1981, Jimmy Huston
La casa de los horrores / Fun House, 1981, Tobe Hooper
 Un saludo amigos/as









08 mayo 2011

Jesus Marti

Frankenstein (1910)

la primera versión cinematográfica de la novela de Mary Shelly
Hoy nos remontamos a los albores del cine para repasar la primera versión cinematográfica de la novela escrita por Mary Shelley, la famosa Frankenstein o el moderno Prometeo (1818). Thomas Edison a través de su empresa, afincada en Nueva York, Edison Manufacturing Company, produjo esta curiosa, original y muy libre adaptación del clásico, rodada en tres días (hecho bastante inusual en esos años), su estreno se produjo el 18 de marzo de 1910. El film estuvo protagonizado por Charles Ogle (el monstruo), Mary Fuller (Elizabeth)  y Augustus Phillips (Dr. Frankenstein) y fue dirigida y escrita por J. Searle Dawley. Al estilo de esos años, las diferentes secuencias están tintadas de diferentes colores, ocre y azul, según el momento de la acción. 
Con un ritmo bastante alto, una duración corta (sobre los 15 minutos), dos decorados y una condensación del libro original llevada a la mínima expresión, la película resalta por tres ideas, dos visuales y la otra filosófica, que la distancian de otros acercamientos llevados a cabo posteriormente en el mundo del cine. El proceso de creación del monstruo a cargo de Frankenstein es, en este caso, más alquímico que científico; un caldero de hierro gigante, una mixtura de extraños polvos y un contenedor con una mirilla para observar los acontecimientos, son los elementos que utiliza el doctor para dar vida al terrorífico ser. Esta escena, bien resuelta visualmente, parece ser que se realizó quemando un títere envuelto en papel, mientras sus miembros eran movidos gracias a unos hilos; para obtener el resultado final que podemos ver en la película se proyectó la secuencia al revés, con lo que la sensación del nacimiento del monstruo era muy efectiva e impactante. Otro aspecto a comentar es la apariencia del monstruo; un maquillaje que deforma un poco la cara (creado por el mismo actor que lo interpreta), el pelo revuelto, una pequeña joroba, una manos en forma de garras y unos harapos por ropa son todos los elementos que dan forma al ser, un ser deforme y terrorífico surgido de un loco experimento con un aspecto visual cercano a lo que cualquiera puede imaginar al leer la novela, la sorpresa viene al ver al monstruo en acción, sus movimientos son ágiles, se diría que sigilosos, y sus apariciones no van acompañadas de la fuerza bruta. Esta peculiaridad contrasta con la imaginería asentada en el colectivo e instaurada por la película de James Whale y la recordada interpretación de Boris Karloff, donde sus movimientos son lentos, torpes y sus reacciones brutales e inconscientes.
fotograma de la película Frankenstein 1910
fotograma de la película Frankenstein 1910
El tercer apunte interesante es la idea sugerida de que el monstruo es en realidad la parte oscura del doctor, esta separación del alma, donde el ser racional y civilizado da paso a la aberración, entronca directamente con la novela, que no deja de ser una reflexión sobre la naturaleza humana y la génesis del mal, y con la, no menos famosa, novela de Robert Louis Stevenson titulada El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde (1886). Esta reflexión me parece uno de los aspectos más interesantes de esta primera versión de la obra de Mary Shelley, la escena en concreto muestra un espejo donde la criatura ve su reflejo, para rápidamente desaparecer su forma física, pero no su imagen, que queda atrapada en el espejo, posteriormente el doctor se mira en el espejo y su reflejo es, primero, la criatura para después convertirse en su verdadero yo. Esta escena desprende un lirismo muy acertado y ofrece un colofón muy apropiado para reflexionar sobre la dualidad del ser humano, que siempre esconde su parte más salvaje a la vista de los demás pero no puede esconderla para sí mismo, a la vez que anhela inconscientemente, aunque sea por unas horas, liberar el monstruo interior.
fotograma de la película Frankenstein 1910
fotograma de la película Frankenstein 1910
La película no tuvo muy buena acogida, fue tildada por mucha gente como “repulsiva” y la escena de la creación del monstruo fue considerada una especia de “blasfemia herética”. Esta situación, junto a otros problemas, condujo al ostracismo y olvido de la película. Unos años después la productora desaparecía gracias, en buena medida, al escándalo provocado por el intento de Edison de monopolizar la industria del cine. Mucho del material producido (más de 1000 títulos) desaparecería con el cierre, entre ellos el Frankenstein que hoy nos ocupa, hasta que un coleccionista en los años 50, descubría y adquiría una copia de la misma, unos años después un historiador de cine encontraría el cartel original en los archivos originales de Edison. A partir de este momento, el reconocimiento fue extendiéndose y, como pasa muchas veces, el valor histórico y artístico de la obra fue absolutamente reconocido.
fotograma de la película Frankenstein 1910
fotograma de la película Frankenstein 1910
Yo recomiendo encarecidamente el visionado de éste Frankenstein, amén de ser una obra pionera, el film tiene suficientes virtudes, por encima de su valor histórico, para satisfacer al aficionado y, de paso, conocer de primera mano cómo el cine fantástico ha ido creciendo y desarrollándose a partir de ideas germinadas muchos años antes.
Hasta la próxima amigos/as de El Terror Tiene Forma.

Ficha Técnica
Año: 1910 / Director: J. Searle Dawley / Guión: J. Searle Dawley / Maquillaje: Charles Ogle / País: USA / Duración: 14m. / Formato: 35mm  / Proporción: 1.33: 1 / B/N (tintada) , Muda
Ficha Artística
Mary Fuller, Charles Ogle, Augustus Phillips