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31/5/14

Jeffrey Dahmer, el homicida de Milwaukee



Jeffrey Dahmer
Jeffrey Dahmer nació al inicio de la década de los 60. Su niñez transcurrió de manera normal, incluso se podría decir que durante esa etapa de su vida hizo exactamente todas las cosas que lleva a cabo un niño de su edad.

No obstante, al cumplir los seis años de edad, fue intervenido quirúrgicamente con el propósito de extirparle una hernia. No se sabe cuál fue el motivo con exactitud, pero a partir de ese momento, se apreció un cambio notorio en su comportamiento, pasando de ser un niño alegre y travieso, a alguien de personalidad reservada.

Del mismo modo, sus ojos habían perdido la chispa de inocencia y ahora albergaban en su interior un rastro latente de terror.

Tal vez eso también obedeció a que justamente después de su sexto cumpleaños, su familia se mudó a Ohio. Un ejemplo del comportamiento irregular de Dahmer, se puede observar con el simple hecho de que él en vez de estar escuchando y tarareando las canciones de moda, tal como lo hacían sus compañeros de escuela, prefería recoger animales muertos en la carretera.

Otra característica que distinguía a Jeffrey, era que nunca discutía con sus padres, pues prefería evadirse de la realidad. Posteriormente, sus problemas de identidad aumentaron al llegar a la secundaria.

Su historial como estudiante no fue nada extraordinario, de hecho sus notas estaban clasificadas como “promedio”. Vale la pena mencionar que durante esos años se aficionó al consumo de alcohol, debido a que sus padres peleaban constantemente. Esos conflictos ocasionaron que su familia se desintegrara cuando él tenía 18 años.

Decidió quedarse a vivir con su padre, quien al poco tiempo decidió casarse nuevamente. Ya para la época en la que se inscribió en la Universidad del Estado de Ohio, era un alcohólico empedernido. Únicamente permaneció en ese sitio por un año.

Biografía no autorizada de Jeffrey Dahmer
No podemos dejar de mencionar que al padre de Jeffrey Dahmer, le molestaba la gente floja que sólo permaneciera en casa leyendo cuentos cortos o bien mirando televisión. Por eso, amenazó a su hijo con lo siguiente: “O consigues un trabajo estable o te unes a la armada”.

El joven eligió la segunda opción, aunque como todo lo demás en su vida, lo terminó abandonando al poco tiempo. Recibió la baja formal en 1981, es decir, dos años después de enrolarse.

Para ese entonces nadie podía suponer que Jeffrey Dahmer tenía serios problemas mentales, eso sin mencionar que no tenía preferencia sexual definida, lo que a menudo le acarreaba problemas.

No obstante, en el verano del 78, invitó a un muchacho de apellido Hicks a su casa, para “beber unas cervezas y pasarla bien”. Cuando su invitado estuvo dispuesto a marcharse, Dahmer lo golpeó fuertemente con una pesa, matándolo al instante.

Lo primero que pasó por su mente para deshacerse del cuerpo fue desmembrarlo, pues así sería más fácil colocar los restos en bolsas separadas. Posteriormente, enterró los restos en un bosque aledaño a su casa. Luego de varios años, regresó a ese sitio, con el propósito de exhumar los restos y así poder destruirlos por completo.

Después de ese incidente, decidió regresar a Wisconsin para vivir con su abuela. De 1982 a 1986, fue un periodo en el que Jeffrey visitó las penitenciarías estatales varias veces. La mayoría de los cargos que se le imputaron estaban vinculados a conductas de tipo sexual.

Luego de cumplir su condena, se reintegró en la sociedad consiguiendo un trabajo en la fábrica de chocolates local. Eso le brindó la posibilidad de mudarse a un modesto departamento en donde podría seguir cometiendo actos de horror, sin el temor de ser descubierto por su abuela.

Jeffrey Dahmer uno de los asesinos en serie más terroríficos
Los asesinatos brutales siguieron sucediendo. La forma de atraer a sus víctimas era algo parecido a esto: Invitaba a muchachos a tomar una copa. Por lo general esos chicos eran menores que él, motivo por el cual eran susceptibles de ser engañados. El siguiente paso consistió en persuadirlos para que lo acompañasen a su casa y ahí tener una sesión fotográfica privada.

Una vez en su apartamento, les ponía drogas en la bebida y comenzaba a llevar a cabo rituales de tortura extrema, hasta que finalmente morían. Lo más perverso de todo era que Jeffrey Dahmer se excitaba con los cadáveres. Algunas porciones de esos cuerpos, las almacenaba en grandes neveras para poder comerlas después.

La sed de sangre de Dahmer era ya algo incontrolable. A tal punto que para 1991, la policía logró luego de varias investigaciones determinar que al menos este hombre cometía un asesinato cada siete días.

Eso se supo gracias a que Tracy Edwards, una de sus víctimas, logró escapar y llegar hasta la jefatura de policía. Tracy rápidamente les dijo la ubicación exacta del domicilio de su captor. Cuando llegaron al sitio, el propio Jeffrey les abrió la puerta y los condujo a una de las habitaciones.

Mientras tanto, uno de los oficiales se quedó explorando parte de la casa, hasta que encontró las fotografías incriminatorias y un refrigerador lleno de cabezas humanas. Con toda esa evidencia, las autoridades fácilmente obtuvieron una orden de arresto para Dahmer.

En un primer momento, se le atribuyeron 17 cargos de homicidio al asesino de Milwaukee, aunque después en el transcurso del juicio a este número se le restaron dos víctimas. Dahmer alegó demencia.

Luego del descargo de todas las pruebas, no pasó mucho tiempo para que el jurado emitiera su decisión final.Jeffrey Dahmer era condenado culpable de todos y cada uno de los casos de asesinato.

El castigo que se le impuso fue algo sui generis, pues se determinó que su pena consistiría en purgar 15 cadenas perpetuas consecutivas (algo así como 900 años de prisión).

Al verse perdido, el asesino serial finalmente aceptó sus culpas y pidió perdón tanto Dios como a los familiares de los ultimados.

Durante los primeros años de su condena, se le tenía confinado en el área de delincuentes peligrosos dentro del Instituto Correccional de Wisconsin. Sin embargo, luego se le permitió convivir con otros presos. Dahmer murió a causa de una paliza propinada por otro convicto en noviembre del 94.

Si deseas ver una película que habla sobre este tema, te recomiendo:



carátula del dvd Dahmer, el carnicero de Milwaukee
Dahmer, El Carnicero de Milwaukee (2002), Color, 101'

Director: David Jacobson

Guión: David Jacobson

Fotografía: Chris Manley

Dirección Artística: Kelley Wright

Reparto: Jeremy Renner (Jeffrey Dahmer), Bruce Davison, Artel Great, Matt Newton, Dion Basco, Kate Williamson, Christina Payano, Sean Blakemore, Julius Branca, David Manis.

28/5/14

Ted Bundy, una vida de terror



Desde que el cine comenzó a hacerse popular, los directores han buscado historias reales que se puedan transformar fácilmente al celuloide y que además aporten importantes ganancias.
Uno de los nichos explorados por quienes se dedican a rodar películas de terror es el de los asesinos seriales. Como ejemplo podemos mencionar la vida de Ted Bundy quien, según algunos, sirvió como inspiración para el villano de la cinta 'The Silence of the Lambs' dirigida por Jonathan Demme en el año 1991 y que fue protagonizada por Jodie Foster y Anthony Hopkins.
La infancia de este chico, no fue una cosa sencilla. Para empezar porque desde que nació fue repudiado por gran parte de su familia, pues no fue hijo de matrimonio. Sin embargo, vivió algunos años en casa de sus abuelos, junto con su madre, a la cual veía como su hermana mayor.
Al comenzar la década de los 50, se mudaron de Vermont a Washington, en donde su madre contrajo nupcias con John Culpepper Bundy, un guisandero que había estado dentro de las filas del ejército norteamericano (ejerciendo de cocinero).
Por increíble que parezca, la vida estudiantil de Ted hasta llegar a la escuela preparatoria, se mantuvo tranquila. De hecho, se podría decir que era un estudiante regular. No obstante, al llegar a la universidad se topó con algo que lo incómodo bastante. Algunos de sus compañeros eran ricos, lo que significaba que podían llevar un estilo de vida distinto al suyo.

En 1967, es decir, cuando Ted Bundy apenas tenía 19 años, conoció al amor de su vida. Una chica de buena posición, bonita y lista. El muchacho trató de impresionarla al querer obtener una beca en una prestigiosa institución educativa. Sin embargo, menos de un año después de iniciar la relación, ella se dio cuenta de que él no era el tipo de hombre que le convenía. Esta separación sentaría las bases para estar uno de los asesinos seriales que más terror han sembrado en el siglo XX.
Esta situación hizo que Bundy abandonara la escuela (aunque lo hizo únicamente por un tiempo, ya que después consiguió graduarse como psicólogo).
Los años pasaron y poco a poco él se fue ganando una reputación en el mundo de la política, pues trabajó en el equipo de Davis, quien en 1973 era el jefe del partido republicano en Washington, curiosamente en el entorno del partido republicano también nos encontramos con dos asesinos tan o más famosos que Bundy: John Wayne Gacy (El Payaso Asesino), y el reverendo Jim Jones (responsable del suicidio colectivo ocurrido en Jonestown, Guyana).
La suerte de Ted Bundy con las mujeres había cambiado. Lo que despertó la curiosidad de la policía es que un año después, varias chicas de distintos institutos desaparecieron sin dejar huella.
Algunos testigos dijeron que vieron a sus compañeras hablando con un hombre que respondía al nombre de “Ted”. La policía del Estado montó un operativo para identificar al atacante. Más no encontró a nadie, debido a que Bundy había emprendido la huida hacia Utah.
En ese lugar atacó a una joven de apellido DaRonch, quien no sólo proporcionó los rasgos físicos del agresor, sino que hasta les dijo el tipo de carro que el conducía, así como otras cosas relevantes.
Más o menos dentro del mismo periodo de tiempo, algunos senderistas descubrieron lo que parecía ser un terreno lleno de osamentas humanas. La policía llevó a cabo las pruebas forenses que en esa época se realizaban y determinó claramente que algunos de los restos pertenecían a varias mujeres desaparecidas.
Asimismo, ambos cuerpos policiales (Utah y Washington) trabajaron en conjunto para crear un identikit del sospechoso, del cual sólo se conocía su tipo sanguíneo. Luego de las pesquisas, se determinó que aquel individuo se acercaba a mujeres jóvenes pidiendo auxilio. Por ejemplo, tenía una escayola en un brazo o llevaba una muleta.
Las similitudes entre los cadáveres, no tardaron en aparecer. Todas eran mujeres solteras, caucásicas y tenían el pelo largo. Además, las horas en que desaparecieron se correspondían entre sí.Eso llevó a pensar a los investigadores que se enfrentaban con un asesino serial más violento y escurridizo que cualquiera de los que aparece en las leyendas de terror.
El asunto pareció calmarse unos cuantos meses. No obstante en el invierno de 1975, las autoridades descubrieron el cadáver de Caryn Campbell, madre de dos hijos quien en compañía de su prometido había decidido esquiar unos días en Colorado. Las marcas en el cuerpo y sobre todo los golpes en el cráneo, apuntaban a que era obra del mismo asesino serial.
Durante el otoño de ese año, se podría decir que la policía tuvo un “golpe de suerte” al detener a Bundy por cometer una infracción automovilística. Lo que les llamó la atención a los patrulleros fue que aquel hombre intentó escapar conduciendo con las luces apagadas.
Finalmente, cuando lograron atraparlo, registraron el vehículo y vieron que en su interior había cosas extrañas: una barreta, ropa interior femenina, un  picahielo etc. Para sustentar el caso, la policía de Colorado llamó a DaRonch como testigo. Con ello se determinó que Ted Bundy era culpable de intento de secuestro y por tanto fue condenado a purgar una pena de 15 años.
Mientras continuaba ese proceso, otro juicio se inició en su contra. Esta vez era el caso de asesinato de Caryn Campbell. Las autoridades le concedieron a Bundy el derecho de ejercer su propia defensa, motivo por el cual podía estar sin esposas en la corte e inclusive dentro de la biblioteca.
Fue justamente en ese lugar donde ocurrió su primer escape de prisión. Sencillamente saltó por la ventana y salió corriendo, aunque fue recapturado siete días más tarde.
Posteriormente en diciembre de 1977, consiguió escapar nuevamente. Esta vez se estableció en el estado de Florida, cerca de una universidad.
En febrero de 1978, mató a otra de sus víctimas. Pronto la policía del condado de Escambia, Florida dio con él y lo puso en custodia, gracias a la oportuna intervención de algunos testigos.
El nuevo juicio contra Ted Bundy fue televisado durante el verano de 1979. Dentro de este litigio se le encontró culpable de dos cargos de asesinato, motivo por el cual el juez decretó la pena de muerte por silla eléctrica.
Después de una serie inagotable de apelaciones y otros recursos legales, se determinó la fecha de la ejecución. El 24 de enero de 1989, el hombre que sembró el terror en los campus universitarios, finalmente había dejado de existir.
Hay quienes aseguran que Ted Bundy tuvo que ver con la muerte y/o desaparecieron de al menos otras cien mujeres.
Notas
Como complemento a este artículo incluyo algunas de las películas basadas en la vida de este serial killer, obviando, por razones de espacio, aquellas que simplemente se hayan inspirado en su figura o sean formato documental.

Ted Bundy (2002), 99', Color
Director: Matthew Bright
Guión: Stephen Johnston, Matthew Bright
Reparto: Michael Reilly Burke (Ted Bundy), Boti Bliss, Julianna McCarthy, Jennifer Tisdale, Michael Santos, Annalee Autumn, Steffani Brass, Tricia Dickson, Meadow Sisto.
Un extraño a mi lado / The stranger beside me (2003), 120', Color
Director: Paul Shapiro
Guión: MAtthew McDuffie, Matthew Tabak, Ann Rule (novela)
Reparto: Billy Campbell (Ted Bundy), Barbara Hershey, Kevin Dunn, Suki Kaiser, Branda James, Jay Brazeau, Benjamin Ratner, Matthew Bennett, Meghan Black.

Bundy: An American Icon (2008), Color
Director: Michael Feifer
Guión: Michael Feifer
Reparto: Corin Nemec (Ted Bundy), Kane Holder, Jen Nikolaisen, Shannon Pierce Wilkins, David DeLuise, Sam Kindseth, Timothy Oman, Deborah Collins, Caia Coley.

26/5/14

Morbus, editada en nuestro país por El Buque Maldito



Morbus: La obra maldita de Ignasi P. Ferré editada en nuestro país
Los amigos de El Buque Maldito nos han enviado la información de su próximo lanzamiento en DVD, deseándoles mucha suerte solo me queda que transcribir el texto recibido. Saludos y buen lunes a todos.

EL BUQUE MALDITO presenta

MORBUS (O BON PROFIT), una película de Ignasi P. Ferré

Un delirio híbrido propio de los ochenta donde los mitos de moda de lo fantastique se sazonan con erotismo soft creando un irresistible festival de surrealismo bis de perfiles decididamente weird. A reivindicar con urgencia”. Ángel Sala (Director del SITGES-Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya). 

Sinopsis: Tras el descubrimiento por parte de un científico de una fórmula que devuelve la vida a los muertos, diversas historias y personajes se irán entrecruzando en una combinación de cine de terror, erotismo y comedia desenfrenada con los insurrectos como protagonistas. 
Después de codirigir junto a Josep Maria Bruno La canya en… (1981), el realizador Ignasi P. Ferré, cobijado bajo el guión de la hoy célebre Isabel Coixet, perpetró Morbus (o bon profit) (1982), obra crepuscular e inclasificable; aun así, clasificada “S” debido a su contenido erótico, donde Coixet y Ferré decidieron embarcarse en una historia plagada de elementos afines al cine de terror: zombies, mad doctor, una particular secta satánica…, enriqueciendo el relato con dosis de erotismo y humor, de cuya combinación nació uno de los títulos más variopintos e inverosímiles del fantástico español. 
Entre su reparto, al margen del conocido actor catalán Joan Borràs y la actriz Carla Day, habitual en aquellos años dentro de las producciones afines al cine erótico, destaca la participación del ya fallecido actor Víctor Israel, en su primer trabajo a las órdenes de Ferré, quien se convertiría en un habitual en sus posteriores films. 
Editada por primera vez en DVD a nivel mundial, la presente edición de Morbus (o bon profit) se ha realizado a partir del máster original localizado, dentro de las mejores condiciones posibles, debido a la dificultad de hallar una copia en mejor estado. Dicha edición conserva el audio original de su rodaje en lengua catalana, al igual que una pista de audio paralela en castellano.
Versión íntegra (UNCUT). Edición limitada a 200 DVD.

MORBUS (O BON PROFIT) – EBM 002
Director: Ignasi P. Ferré
Intérpretes: Joan Borràs, Carla Day, Mon Ferré, Víctor Israel
Duración: 83 minutos
Año: 1982
Nacionalidad: España
Idiomas: Castellano, catalán (Stereo)
Subtítulos: No
Imagen: Color
Formato: 4:3
Región: 0
Lanzamiento: 26 de mayo de 2014
PVP: 8€

CONTENIDO EXTRA: 
-Coloquio con el director Ignasi P. Ferré y la actriz Carla Day
-Fotocromos originales
-Fotografías del rodaje

PEDIDOS: