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Tu Web del Cine de Terror

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11 agosto 2014

Jesus Marti

De VACACIONES



Hola amigos/as de El Terror Tiene Forma, como cada año voy a tomarme unos días de asueto vacacional, ya sabéis cervecitas, tapitas y demás parafernalia relajante lejos de los chirridos de la sierra mecánica y los salpicones de sangre. Cuidaros mucho y protegeros del calor revienta neuronas. Saludos y hasta pronto!!!!
Jesus Marti

CINE DE TERROR Y FANTÁSTICO, UNA REFLEXIÓN

El terror en el cine
Casi un año después del nacimiento de este blog, puedo decir con orgullo que las perspectivas puestas en el mismo se han cumplido sobradamente, durante este tiempo, con los errores propios de un principiante, la página ha ido creciendo, se ha ordenado de un modo más claro, que no perfecto, y las sensaciones que mencionaba en el post inicial se han recuperado en gran medida. Pero, siempre hay un pero, dirigiendo mi mirada hacia atrás y analizando los sucesivos artículos publicados, hay una realidad que resalta por encima de otras, he escrito mucho más sobre películas antiguas que sobre las nuevas producciones que llegan masivamente cada día. No es que esta situación tenga demasiada importancia, todas las películas son especiales (por múltiples y variados motivos) y han cumplido con el objetivo marcado inicialmente, es decir, escribir sobre todo aquello que tenga una especial motivación para mí, pero esta situación sí que conlleva, intrínseca, una reflexión y conduce a una serie de preguntas (muchas de ellas sin respuesta) que merecen ser expuestas.
Bajo mi humilde punto de vista el cine fantástico actual está sumido en una especie de sopor autoindulgente; salvo honrosas excepciones, pocas películas aportan elementos diferenciadores o arriesgados, siendo una constante, sumamente cansina para el aficionado atento, la repetición de esquemas, situaciones o conceptos que, aunque sobradamente eficaces, han derivado con el tiempo en meras calcomanías sin gracia ni sentido. Paralelamente, el público en general también ha sucumbido a esa indulgencia, quieren y apoyan películas que no les hagan pensar, demasiados problemas en el día a día, no necesitan complicaciones argumentales, sino más bien papillas bien mezcladas y trituradas de digestión fácil. De esta manera es lógico escuchar banalidades del tipo: la película es muy mala, pero su acabado y efectos están muy conseguidos o la historia no me ha atrapado, pero ha conseguido entretenerme durante dos horas… ¿De verdad, todo se reduce a esto?, ¿Estamos tan acomodados que solo pretendemos divertirnos sin ninguna pretensión más?; yo creo que no, simplemente es una situación, pasajera espero, de saturación y cansancio. De todos modos vivimos en una sociedad de placeres rápidos y fáciles de conseguir, todo está al alcance de la mano y es, muchas veces, de una superficialidad irritante, por lo tanto no es extraño situaciones o comentarios como los descritos más arriba., 
Por ese motivo es normal que la poderosa industria cinematográfica realice un ejercicio de adecuación y orientación de sus productos, para ellos todo este tema se reduce a un solo punto: dinero. Si ese dinero viene generado por productos de acabados perfectos pero carentes de alma y profundidad, pues muy bien, vamos a por ello, que están de moda los zombies, pues zombies a punta pala, que los vampiros parece que repuntan, pues más de lo mismo, triste situación donde no tiene cabida el riesgo, todo demasiado medido y calculado. Este pensamiento no es nuevo, la industria siempre ha sido entretenimiento y negocio por encima de cualquier otra cosa, es cierto, pero la misma industria cobijaba entre sus engranajes grandes francotiradores que, más o menos integrados, realizaban películas interesantes y arriesgadas que, desde la modestia de sus presupuestos y propuestas, abrían nuevas vías para el futuro; o sea la misma industria se preocupaba de mantenerse en el candelero con sus producciones A, pero paralelamente allanaba el camino con diferentes propuestas, sondeando los posibles cambios de gustos del público.
Actualmente esa situación no existe, hasta las producciones de más marcado carácter marginal surgidas de las productoras establecidas, siguen unas coordenadas bien definidas y marcadas, se arriesga algo de dinero, sí, pero todo lo bastante encajonado como para asegurar el retorno de esa inversión.
Con este panorama lo lógico es que las iniciativas independientes, llenas de gente con ganas de realizar y crear al margen de la industria, hubieran asumido el reto de refrescar y airear el estancamiento producido, pero, la triste realidad es que no ha sido así. Durante estas vacaciones he tenido la oportunidad de visionar una gran cantidad de estas producciones que tenía pendientes desde hace tiempo; el resultado ha sido, como mínimo, decepcionante. Muchos zombies, más crudeza que se traduce en secuencias gore acumuladas sin ton ni son, poco riesgo argumental y en la mayoría de los casos nula profundidad en las motivaciones, sentimientos y personalidad de los protagonistas. Pocos de estos films visionados han logrado interesarme, de éstos ya iré haciendo artículos específicos; el resto me han parecido intentos, más o menos graciosos, de conseguir productos de éxito inmediato, traduciéndose en un intento de conseguir una distribución mundial a cargo de alguna de las poderosas empresas dedicadas a estos menesteres.
El cine fantástico y de terror necesita arriesgar, necesita alma, corazón, tripas y sobre todo tiene que deshacerse de corsés, impuestos o autoimpuestos, que limitan y domestican la principal función del género, que no es otra que alimentar nuestra fantasía y de paso criticar y analizar la realidad que nos envuelve; una realidad, por otra parte, trivial y asfixiante que necesita un contrapunto de mundos internos e imaginación desbordante para sobrellevarla. Creo firmemente en la regeneración del género, así se ha demostrado en décadas pasadas, y no pierdo la fe en que una nueva semilla esté germinando en estos precisos momentos. Mi amor, también necesidad, por el género no ha perdido ningún grado de intensidad, por ese motivo, la idea original de este blog sigue plenamente vigente, como consecuencia seguiré actualizando, seguiré visionando y seguiré apoyando cualquier iniciativa que aporte elementos interesantes.
Por el momento esto es todo, el artículo de hoy está un poco alejado de lo que habitualmente encontráis en El Terror Tiene Forma, pero creo que es positivo, de vez en cuando, ir un poco más allá y reflexionar sobre aquello que nos gusta e interesa.
Saludos, amigos/as y gracias por seguir visitando estas páginas.

08 agosto 2014

Jesus Marti

Under the Skin (2013)



Under the Skin 2013
Siempre me he acercado con mucha precaución a las obras catalogadas, por algunas mentes pre-claras situadas en un pedestal por encima del bien y del mal, como 'de autor' o definidas como 'una película profunda con múltiples lecturas y hermosa en su planteamiento estético', y es que entre toda la marabunta de autores que pretenden seguir las enseñanzas de los Greenaway, Von Trier, Lynch y demás pesos pesados de la pesada intelectualidad cinematográfica, hay pocos que puedan presumir de ser innovadores en su propuesta. No me entendáis mal, soy el primero que puede disfrutar con una película arriesgada, pero para que eso ocurra tengo que tener delante un film que no sólo se interne en caminos retorcidos y sea impecablemente fotografiada, también necesito ambigüedad en los planteamientos que permita al espectador trazar múltiples y espinosos caminos dentro del  texto base, un sólido guión que no sólo arañe las primeras capas de la epidermis y un desarrollo visual que no se conforme con explotar un hallazgo más allá de los límites de la reiteración soporífera.   

Under the skin 2013
Under the Skin, la película que hoy nos ocupa, es un ejercicio inofensivo de pirotecnia visual y argumental que, en circunstancias normales, no tendría que haber pasado de mediometraje, pero que por obra y gracia de la reiteración visual, sonora y argumental alcanza unos 108 minutos de extrema pesadez, convirtiéndose en un bucle infinito de tono videoclipero y pretensiones Lynchianas. Dirigida por Jonathan Glazer, en la que es su tercera incursión en el largometraje, se nos presenta una bastante usual en su planteamiento pero no en su exposición; en ella se nos muestra la llegada a la tierra de una extraterrestre depredadora, que después de enfundarse (literalmente) en una piel humana se mezcla entre ésta raza, para observar sus costumbres sociales, sus complejas reacciones a su entorno y sus debilidades, todo ello con el objetivo de alimentarse. Pero poco a poco la alienígena comprende y empatiza con los seres que la rodean, humanizándose hasta el extremo de perder su esencia depredadora.
Under the Skin 2013
Es obvio que la naturaleza de la película parte de una postura antropológica donde el eje o núcleo se encuentra en la transformación del personaje central, más allá de esta reflexión la película se pierde en un laberinto de imágenes e ideas (algunas repetidas hasta la saciedad), que aderezadas con un ritmo pausado, por no decir intolerablemente lento, y diálogos pretendidamente profundos pero muy básicos en su desarrollo, dejan bastante claro que su realizador quiere experimentar con las imágenes, los sonidos, la banda sonora y con cualquier elemento que le permita poner el pie en un surrealismo de andar por casa y un rollo malsano en apariencia, poniendo este objetivo por encima de cualquier otra consideración, con lo cual el resultado final es bastante tedioso y el film se hace bastante duro de tragar.
La película no tiene ritmo y eso se convierte en su mayor pecado pues, por lo menos para mí, las tribulaciones de la extraterrestre dejaron de interesarme al cuarto de hora, a partir de ese momento tengo que reconocer que desconecté bastante y ni siquiera los breves momentos en los cuales el director rompía el cansino tempo lograron despertarme de mi letargo. No quiero acabar este post sin mencionar a Scarlett Johansson, la protagonista del film ha tenido muy buenas críticas por su trabajo, yo creo más bien que habría que ensalzar su santa paciencia para intentar dar algo de vida a su personaje, y si hay que ser justos también se puede decir que ella solita consigue mantener una vacilante llama de interés y vida en el interminable metraje del film. Se me olvidaba, Under the skin fue rodada en Escocia, por lo que sus majestuosos paisajes se convierten en parte importante del tono frío y extraño del film.  
Under the Skin 2013
Bueno amigos/as de El Terror Tiene Forma, Under the Skin es un experimento fallido a medio camino entre Kubrick y Lynch que pretende ser extraña, bizarra y morbosa, pero que si la despojamos de su parafernalia surrealista se convierte, como por arte de magia, en una película más y encima bastante superficial.
Saludos y protegeros de este abominable calor revienta neuronas.              

01 agosto 2014

Jesus Marti

CIM SUECA 2014



CIM SUECA, festival de cine de mierda
Por tercer año el festival CIM-SUECA, más conocido como el festival de cine de mierda, vuelve a las andadas. Junto con la información que me han mandado también encontraréis un enlace a su página web, donde, entre otras cosas, podréis revisar toda la programación correspondiente a esta edición.

Un saludo amigos/as de El Terror Tiene Forma.


UN CENTENAR DE PELÍCULAS DE BAJO PRESUPUESTO SE PROYECTARÁN EN LA TERCERA EDICIÓN DEL CIM-SUECA
100 películas forman parte este año de la programación del festival de cine de bajo presupuesto CIM-Sueca 2014, conocido también como el festival de cine de mierda. Después de tres años, el certamen cambia su formato y amplía a 10 los días de proyecciones. Así, el Centre Municipal Bernat i Baldoví y el Casal Jove de Sueca acogerán los pases de los cortos y largometrajes entre el 25 de septiembre y 5 de octubre, día en que se llevará a cabo la ceremonia de entrega de premios.
El cine internacional de Mierda ha elegido 21 largometrajes y 79 cortos, de entre casi 900 trabajos recibidos de prácticamente todo el mundo. De los 21 largometrajes 11 son estrenos en España. Además, el CIM proyectará 29 películas europeas de fuera de España, 10 americanas y 7 del continente asiático. El último sábado del festival habrá una sesión sorpresa, donde se hará un homenaje a las películas de muy bajo presupuesto de los años 90.
Como en las ediciones anteriores, el festival apuesta por dar cabida a todas esas producciones que por su temática o por sus escasos medios técnicos, no son fáciles de proyectar en otros certámenes. Los organizadores del CIM aseguran que aunque algunas de estas películas no se pueden calificar como “buenas”, la diversión está asegurada, no sólo por la proyección, sino por todo lo que pasa en el patio de butacas. Durante estos 10 días está permitido gritar, abuchear o hacer cualquier tipo de comentario en voz alta dentro de la sala.
Este año se repartirán 1.650 euros en premios. De hecho, se premiará al mejor largometraje, el mejor cortometraje, la mejor pieza inferior a 3 minutos de duración, el premio del público y un premio a la película de espíritu más descabellado.
La entrada no está recomendada para menores de 13 años y algunas sesiones son para mayores de 18 años. La programación ya puede consultarse en la web www.cimsueca.com